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  • Trump y Melania eligen «My Way» de Sinatra para su primer baile presidencialEl nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania, han elegido la mítica canción «My Way», de Frank Sinatra, para su primer baile como nuevos inquilinos de la Casa Blanca. La pareja fue recibida con aplausos y ovaciones por centenares de personas en el Centro de Convenciones de Washington, repleto de vestidos de noche, esmóquines y pajaritas. «Bueno, lo conseguimos y dijeron que no teníamos posibilidades, pero ganamos. Y hoy tuvimos un gran día», ha destacado Trump en un breve mensaje que dirigió a sus seguidores tras entrar en el escenario. «Queremos que pasen grandes cosas en nuestro país, queremos hacer a Estados Unidos grande de nuevo y lo haremos», ha prometido el magnate, en alusión a su lema de campaña «Hacer a EE.UU. grande de nuevo» («Make America Great Again»). «Este es un movimiento y ahora el trabajo comienza, no hay juegos, no jugamos a juegos, el trabajo comienza ahora», ha concluido Trump, quien acto seguido comenzó el baile con su esposa. Galería de imágenes Vea la galería completa (12 imágenes) Ataviado con una pajarita negra, el millonario neoyorquino se desplazó al centro del escenario y comenzó a balancearse suavemente con su esposa, Melania, vestida con un elegante vestido largo de color blanquecino. En la mitad de la canción «My Way» hicieron su entrada en el escenario el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, y su mujer, Karen, que lucía un vestido largo con vuelo de color azul. La pareja vicepresidencial tiene previsto acompañar a Trump y a Melania a las tres galas oficiales de esta noche, un peregrinaje que sirve para poner el broche de oro a la ceremonia de investidura. Hace ocho años, en otro baile histórico, la cantante Beyoncé interpretó «At last», de Etta James, en el primer baile entre el ya expresidente Barack Obama y su esposa, Michelle. Después de ser elegido como presidente en 2008, Obama acudió a diez bailes la noche de su investidura, una cifra que redujo tras las elecciones de 2012, cuando apareció solo en dos. El expresidente republicano George W. Bush fue, sin embargo, más constante en el número de bailes, pues la primera vez que fue elegido acudió a ocho y la segunda, a nueve. Desde 1809, las investiduras de los presidentes de EE.UU. van acompañadas de estos tradicionales bailes, convertidos en uno de los grandes eventos sociales para políticos de todo el país.
  • Así vieron los analistas de ABC la investidura de Obama y así hacen hoy balance de su gobiernoJosé María Carrascal Obama, ese gran desconocido (19 de enero de 2009) Sus tendencias-hablar con todos, no asustarse ante nada, buscar lo que nos une-, a todas luces, liberales. Que se haya rodeado de un equipo de pesos pesados de anteriores administraciones, incluida la de Bush, indica una gran confianza en sí mismo, enorme frialdad en sus decisiones y que se da cuenta de los problemas que tiene ante sí. Deuda y déficit norteamericanos alcanzan cifras astronómicas. Las dos guerras en que está metido su país no tienen aspecto de poder ganarse, pero no pueden perderse. Su prestigio en el mundo cae, mientras sus enemigos se multiplican. Parece demasiado para alguien como él, aún joven, que hasta el momento no ha desempeñado ningún cargo ejecutivo. Juicio provisional (21 de enero de 2017) El juicio final sobre Barack Obama tendrá que emitirlo la historia. Sus contemporáneos estamos demasiado cerca para emitirlo. Pero podemos decir si hubo presidentes norteamericanos que crecieron en el cargo y otros menguaron, Obama pertenece a los últimos. Que un joven negro, bien parecido, sonriente, excelente orador, llegase a la presidencia de los Estados Unidos alegró corazones e hizo soñar en una era de fraternidad universal y progreso indefinido. Pronto, sin embargo, se vio que las buenas intenciones, las sonrisas y la excelente oratoria no bastan para detener a esos cuatro jinetes de la Apocalipsis que son la guerra, la conquista, el hambre y la muerte, que han continuado, incluso in crescendo, durante sus dos mandatos. Su último error ha sido dejarse arrastrar por los más sectarios de su partido en desacreditar a su sucesor, en vez de dejar el cargo elegantemente. Por no hablar del indulto de un traidor. Al final, le salió el «progresista». ¿Es Donald Trump un producto de Obama? Desde luego, es su polo opuesto y hay indicios de que el resentimiento con vetas racistas que causó en ciertos norteamericanos ver a un negro en la Casa Blanca se tradujo en votos para un candidato que no quisieran tener como vecino. Pero esto, a partir de hoy, ya es historia. Y la historia, como decían los antiguos, está en el regazo de los dioses. Esperemos que sean clementes con nosotros. Hermann Tertsch Héroes y enanos (22 de enero de 2009) Hoy parece que el héroe del momento es Barack Obama, un hombre del que sólo sabemos que es un brillante orador y diseñador de afectos. Los próximos cuatro u ocho años nos dirán si va a ser realmente el héroe que, como en su día Churchill o Reagan, marcará un cambio de rumbo hacia mayor seguridad, bienestar y libertad de la sociedad que le ha confiado el liderazgo. Porque también puede resultar al final un enano como tantos líderes fatuos que sobrevivieron y sobreviven estafando a quienes habían depositado en ellos su confianza, sus bienes y el futuro propio y de sus hijos. Un relevo radical Hace ocho años dejaba entrever mi escepticismo ante la figura de Barack Obama, cuya llegada era celebrada con un entusiasmo desconocido en generaciones. Ya entonces se habló de la obamanía como la pasión nada razonaba hacia el primer presidente negro. Poco después llegó aquel ridículo Premio Nobel de la Paz como un adelanto más de ese entusiasmo acrítico de opinión publica y mediática en todo el mundo. Hoy sabemos que el mundo que nos deja Obama es más peligroso que el que asumió como jefe de la primera potencia. Occidente es más débil, EE.UU. está más dividido y los enemigos de la sociedad libre están crecidos. Mientras, el discurso izquierdista y multicultural que ha fomentado esta presidencia nos ha hecho a todos más vulnerables. Hay mucho de estafa, de artificio y de fracaso en la presidencia que ayer concluyó. Gracias a unos medios norteamericanos y europeos entregados a la familia Obama, los ocho años de reveses en el exterior y escasos avances en el interior han sido convertidos en esa memoria mediática en un éxito que no fueron. Al final da la impresión de que las crisis de esta presidencia siempre han sorprendido a Obama jugando al golf en Martha’s Vintage. Ayer comenzó una presidencia con el signo radicalmente opuesto. Se va un mimado por la opinión publicada y llega un presidente que ha triunfado en combate abierto contra todos los poderes establecidos de EE.UU. y el mundo. Nadie le va a regalar un Nobel a Donald Trump. Pero es posible que al final de su presidencia lo merezca más que su antecesor. Ramón Pérez-Maura Guantánamo, parábola de la utopía (25 de enero de 2009) Obama conoce ya el percal de lo que tiene en su base cubana, encabezado por ese amante de la paz universal llamado Jalid Sheij Mohamed, autor intelectual del 11-S, de los ataques en Bali, del atentado contra el World Trade Center de NY en 1993 y del asesinato de Daniel Pearl entre otras lindezas. Convendremos que quizá no sea una buena idea ponerlo en libertad. La pregunta que tiene que resolver Obama de aquí a un año es qué hacer con gente como él. Habrá quien diga que a la Presidencia de los Estados Unidos se viene con los deberes hechos en casa. La realidad, siempre tan incómoda No hacía falta ser un genio para prever hace ocho años que Obama se iba a comer con ketchup su promesa de cerrar Guantánamo en un año. Pero le aclamaban porque era un defensor de los Derechos Humanos a diferencia de quien habilitó ese penal para estos fines, que fue el malvado George Bush. La realidad es que ahora Oabama ha dejado la Presidencia ocho años después y el penal sigue en uso. Con muchos menos internos, pero en con iguales funciones. ¿Por qué nadie denuncia a Obama por haber hecho lo mismo que Bush durante más años que aquel? ¿Dónde están los que podrían pedirle que cumpliera sus promesas electorales? Los terroristas que siguen en Guantánamo ¿no estaban ya allí cuando tantos aclamaban a Obama por pedir el cierre del penal? Quizá hayan visto «La noche más oscura», la estremecedora película de Kathryn Bigelow, estrenada -no por casualidad- durante la campaña electoral en que fue reelegido presidente Obama. En ella se cuenta con todo detalle la operación en la que se dio de baja a Osama bin Laden. Y en la misma película se narra, sin el menor disimulo, cómo eso pudo hacerse única y exclusivamente gracias a la información obtenida en los interrogatorios que se hizo con poca sutileza a los prisioneros de Guantánamo. Pero nada, el Guantánamo que iba a cerrar Obama lo aprovechó para ser reelegido presidente en 2012 entre aclamaciones de la progresía. La ética de la izquierda. Edurne Uriarte ¡Oh!Bama (3 de noviembre de 2008) Dice ¡Oh!bama que Irak fue un error pero elige a Biden, tan parecido a McCain y a Bush, para negar su propia afirmación. Decía que las tropas se irían pronto, pero ahora dice que se quedarán. Decía que dialogaría con todos, pero ahora dice que el ejército americano perseguirá y liquidará a los terroristas allí donde se encuentren. Los símbolos no se razonan. Hasta que llegue la hora de la verdad, del terrorismo, de la guerra, de los genocidios, de Irak, de Afganistán, de Irán, y el símbolo tenga que abandonar la camiseta. Ni convenció ni pudo Que tu partido y tu candidata sean derrotados por un populista como Donald Trump da una idea del enfado que has provocado en un amplio sector de tu país. Y a pesar del apoyo masivo de los medios de comunicación, pasión mediática que explica la descarada postulación a defensor de la prensa libre frente a Trump con la que se ha despedido Obama. No le recuerdan su propio enfrentamiento en 2009 con la cadena Fox, parecido al de Trump con la CNN, pero sin que nadie le acusara entonces de atacar la libertad de prensa. Convenció a los medios, pero eso no le sirvió para convencer al país que va a ser también dominado por los republicanos en las dos cámaras. Y, sobre todo, no pudo. Las élites izquierdistas del mundo le proclamaron como la gran esperanza pacifista frente a Bush y hasta le dieron el Nobel de la Paz antes de comenzar su presidencia. El balance es un terrorismo fundamentalista más fuerte que cuando llegó al poder, con atentados que crecen en todo el planeta y movimientos por la libertad como en Siria masacrados ante la dejación estadounidense o deslegitimados como en Cuba por acuerdos con el dictador. No has cambiado el mundo como prometiste y te sustituye alguien como el magnate Donald Trump. No es fácil de asumir y por eso hasta cuestionas la victoria del adversario y ya amenazas con volver. Jon Juaristi Obama (9 de noviembre de 2009) Al contrario que buena parte de la izquierda europea, Obama no ha hecho a Bush responsable de los estragos criminales del islamismo en España, Reino Unido, Marruecos, Egipto o Irak. Y es que Obama no es un antioccidental, ni un antisemita ni un anticristiano. Es un demócrata americano, e incurrirá fatalmente en el tipo de errores y cometerá el tipo de estropicios en que suelen incurrir y que suelen cometer los demócratas americanos, pero nada del tipo de las averías irreparables que acostumbran producir ciertas izquierdas europeas. El mundo está peor ahora Creo que, sin parecerme desacertado por entero, mi pronóstico de entonces resulta hoy, a todas luces, exageradamente optimista. Ha sido en el interior donde mejores resultados han obtenido sus políticas, y eso es encomiable. No lo ha sacrificado todo al welfare, lo que en medio de la crisis financiera habría sido terrible. Ha combinado rescates y Obamacare, pero de algún sitio tenía que sacar los recursos, y los recortes en gasto militar se han traducido en un debilitamiento de la defensa occidental en su conjunto. En términos geopolíticos, el mundo está peor que como estaba cuando accedió a la presidencia (y ya estaba, hay que recordarlo, bastante mal). Financió a los rebeldes sirios, que se pasaron en bloque a Daesh y a Al Qaida. Abandonó a Israel y pactó con Irán. No recuerdo una deriva más desastrosa de la política estadounidense en Oriente Próximo. Su pulso con Rusia ha dejado a Europa Occidental en riesgo inmediato de finlandización, y a Putin interviniendo descaradamente en el proceso electoral de los propios Estados Unidos. Tampoco ha calculado bien en el caso de Cuba. Dar un balón de oxígeno al castrismo agonizante no acelerará la transición a la democracia. Por el contrario, fortalecerá el nacionalismo revolucionario en toda Latinoamérica. Nada de esto va a tener arreglo con Trump, que vuelve a la política aislacionista tradicional del partido republicano anterior a Reagan, Quizá lo más negativo de la época Obama haya sido precisamente eso: facilitar el triunfo electoral de un personaje tan impredecible. Ignacio Camacho Obama, en prosa (6 de noviembre de 2009) Ha creado tantas expectativas que el desengaño podría ser clamoroso si las defrauda. Ha generado tanta esperanza que se ha puesto el listón muy alto a sí mismo. Se ha fijado un objetivo tan ambicioso -«cambiaremos el mundo»- que corre el riesgo de resultar mesiánico. Ha puesto tanta determinación y tanta fe en su liderazgo -«yes, we can»- que lo ha convertido en un desafío prometeico. Ha cosechado un éxito tan histórico que compromete la propia dimensión de su aventura. Cuando deje de levitar y aterrice en el suelo no le va servir de mucho la retórica. El santo sin milagros Para ser un nuevo San Martín de Porres le faltaron humildad y milagros. El balance presidencial de Obama, más que aceptable para cualquier político convencional, chocará siempre contra las expectativas mesiánicas que había generado. Cumplir la mayor parte del programa electoral no basta para convertirse en un santo laico. Obama cumplió de sobra el objetivo económico. Con la ayuda de la Reserva Federal salió de la recesión, afianzó el crecimiento, sostuvo el dólar y redujo el paro, además de implantar a trancas y barrancas el prometido seguro sanitario. En política internacional se sintió obligado a merecer el sorprendente Nobel preventivo de la Paz renunciando al liderazgo. Ese repliegue absentista ha incrementado la inseguridad, dado alas a Rusia y multiplicado la inestabilidad en los escenarios más delicados. Su apertura mal calculada al mundo musulmán y sus titubeos con Siria complicaron las primaveras árabes hasta convertirlas en un peligroso fiasco. El plano en que mejor ha resistido la comparación consigo mismo ha sido el de su incuestionable apostura política, aunque ciertos aires de mal perdedor empañasen al final su célebre elegancia discursiva. Se explican acaso por la frustración de comprobar que su herencia desembocaba en Trump, una paradoja siniestra que le ha dejado sensación de fracaso. Tal vez nunca llegue a entender que eso ocurrió porque a base de complacer a minorías acabó marginando a una mayoría en la que germinaba el hartazgo. Y al final es probable que sea su propio sucesor el que agrande por contraste su legado.
  • Aquí y ahoraEl «Inauguration Day» exprime tantos recursos que hasta las máquinas quitanieves y los autobuses urbanos son utilizados para armar barricadas alrededor del sellado perímetro del Mall. También acuden policías de otros estados que visten sus propios uniformes. El camino a través de los «check-points» es penoso, sobre todo porque los servicios de seguridad van purgando, casi uno a uno, a los manifestantes que pueden causar disturbios en la explanada. Extramuros del barrio político se quedan encapuchados anarcos del Black Block, «hippies» ya antañones que proclaman el advenimiento del fascismo y la muerte del amor y manifestantes con cierta diversidad étnica que sostienen pancartas de «We The People» con una ilustración de una mujer musulmana cuyo velo es la bandera de los Estados Unidos. Todo ocurre bajo la mirada de francotiradores del Servicio Secreto que ocupan las azoteas. Los seguidores de Trump viven el día con ánimo festivo. Hay entre ellos una variedad social que desmiente el cliché de la «white trash» seducida por Trump, pero en cambio la pluralidad racial no existe: es casi imposible ver entre ellos una sola persona de raza negra. Hay texanos con sombrero Stenton, veteranos de guerra, moteros que venden chapas para pagarse un viaje de vuelta de cinco o seis días en la carretera, amabilísimas familias WASP de la América provincial que se sacan la gorra y permanecen tiesas cuando pasan militares. Los urbanitas de la muy Demócrata Washington los miran con indisimulado desprecio y les gritan a la cara: «¡Shame!» (Vergüenza). Si se sintieron agredidos por Washington, seguro que se habrán visto desquitados por el pasaje del discurso de Trump donde el nuevo presidente insiste en su declaración de guerra al «Pantano» de las élites y los «lobbies». Trump ha fabricado diversos enemigos de La Gente que sólo él representa: la capital política de Washington, las clases medias que eludieron un reparto justo de la riqueza, los Demócratas charlatanes, la violencia de los «gangs» criminales, las naciones parasitarias que también son responsables de las fábricas cerradas y los trabajadores devenidos lumpen, las hordas al otro lado de la frontera del sur. Ante todos ellos se ofrece como un ser taumatúrgico y curativo con el que acaba, «right now and right here», todo cuanto, según él, traicionó a La Gente de América, «dejada atrás», y eludió el Destino Manifiesto. Trump juega con una percepción de la «nación destruida» que le permite arrogarse su refundación. Como si con él fuera a comenzar un nuevo Siglo Americano, extenuada la América de Omaha Beach y las cadenas de montaje, que se amparará, contra las élites corruptas, en el mismo y heroico «americano cualquiera» que hizo la revolución, construyó puentes y carreteras y todo lo hizo sangrando sangre de patriota cuando se le pidió hacerlo y temiendo a Dios. En los bares, cuando apareció en la televisión la imagen de Obama embarcando en el avión final, la América de Trump se mofó y cantó himnos. Es su hora. «Right Here. Right Now».
  • El equipo de Trump: blancos, ricos y con poca experienciaDonald Trump prometió durante la campaña electoral que, de llegar a la Casa Blanca, gestionaría el país igual que sus negocios. Todavía no se sabe cómo impregnará de práctica empresarial su presidencia de EE.UU., pero la configuración de su Gabinete muestra que tratará de ser fiel a la promesa: dominan los millonarios, los líderes de multinacionales y los ejecutivos de Wall Street, mientras que perfiles con amplia experiencia de servicio público son minoría. De alguna manera, su Gabinete es una versión grupal de sí mismo. Se estima que la fortuna acumulada de Trump se eleva a 13.100 millones de dólares, un valor mayor que el Producto Interior Bruto de 70 países del mundo. Ese número incluye los 3.700 millones de dólares que la revista Forbes calcula para el propio Trump –él asegura que es mucho mayor, en torno a los 10.000 millones de dólares–, aunque otros miembros de su equipo tienen más dinero. Destacan la elegida para secretaria de Educación, Betsy DeVos, con una fortuna de 5.100 millones de dólares, y los otros dos miembros del Gabinete con más de mil millones: el empresario Wilbur Ross, apodado «el rey de la bancarrota», nominado para secretario de Comercio, con 2.500 millones de dólares; y Linda McMahon, que gestionará el departamento de Pequeñas Empresas, con 1.350 millones de dólares. Excepto el vicepresidente Mike Pence y el nominado para secretario de Interior, Ryan Zinke, todos los elegidos por Trump de los que se ha tenido acceso a sus finanzas tienen un patrimonio de más de 2,5 millones de dólares. Esto contrasta con el Gabinete saliente de Barack Obama, con una fortuna total estimada de menos de 3.000 millones de dólares, cuya gran mayoría provienen de la fortuna de la secretaria de Comercio, Penny Pritzker, que acumula 2.400 millones, según Forbes. El Gabinete de Trump es 34 veces más rico que el que tenía George W. Bush cuando dejó la Casa Blanca hace ocho años, con 390 millones de dólares. Y el patrimonio de la Administración Trump todavía sería más jugoso si se contabilizan las fortunas de otros nominados para puestos importantes que no son del Gabinete presidencial, como el vicesecretario de Comercio, Todd Ricketts (5.300 millones) o el secretario de la Armada, Vincent Viola (1.790 millones). El problema de tener una fortuna amplia, cuando se desembarca en el servicio público, es que abre el abanico de conflictos de interés. El presidente está exento de ellos –su actividad abarca todos los ámbitos de gobierno–, pero los altas cargos de cada departamento tienen que demostrar que no tendrán poder de mando sobre sectores en los que tienen intereses económicos. El tamaño y la diversidad de las fortunas y los negocios de algunos nominados está suponiendo un lastre en el proceso de confirmación, que depende del Senado. «Se nos presentó el problema de que la Administración Trump no estaba preparada para presentar una propuesta de Gabinete», criticó a Politico el senador demócrata Sheldon Whitehouse para explicar el retraso en la confirmación de los nominados, el más largo que se recuerda. «Y han agravado el problema eligiendo a millonarios con situaciones financieras enormemente complicadas y a gente con grandes conflictos de interés», añadió. A eso se le añade otro problema: el 52% de los nominados por Trump no tiene experiencia directa en el servicio público –frente al 87% del de Obama y el 96% del de George W. Bush–, lo que ha despertado críticas, al igual que la presencia de tres pesos pesados de Goldman Sachs, a pesar del discurso anti Wall Street que ofreció durante buena parte de la campaña. El capítulo en el que el Gabinete de Trump suspende sin paliativos es en diversidad: entre las 23 personas nominadas a un cargo del Gabinete o de un nivel similar, solo hay cuatro mujeres. Mike Pence, vicepresidente Mike Pence, vicepresidenteEl vicepresidente es la antítesis de Donald Trump: de maneras suaves, con tono sosegado, devoto evangélico, conservador férreo, con experiencia en el servicio público y sin un duro en el banco. Su patrimonio es de 211.000 dólares, según los último datos disponibles divulgados en 2012, una nimiedad comparado con los 3.700 millones que se le atribuyen al presidente. Como muchos otros candidatos a vicepresidente, la elección de Pence tuvo una clara intención electoralista. Frente a un Trump insultón, soez y mujeriego, un multimillonario de Nueva York al que sería difícil calificarle de republicano y sin conexión real con la América profunda, Pence es una figura respetada por el mundo conservador estadounidense. Llegó a la campaña desde su puesto de gobernador en Michigan, uno de los estados industriales del «Rust Belt» –el cinturón oxidado– que fue clave en la victoria de Trump. Tiene también experiencia en Washington, donde fue diputado de la Cámara de Representantes. Su ascendencia con los legisladores conservadores será muy útil para engrasar las relaciones del presidente con los líderes republicanos en el Congreso, que se han demostrado tumultuosas. Rex Tillerson, secretario de Estado Rex TillersonEl elegido para secretario de Estado no podrá evitar que su mandato esté bajo la lupa. Tras unas elecciones con un protagonismo especial de Rusia –desde la sintonía de Trump con Putin hasta la constatación de que el Kremlin trató de influir en las elecciones a favor del candidato republicano–, Rex Tillerson ha sido nominado para dirigir la diplomacia estadounidense después de dos décadas de relaciones estrechas con Putin, como consejero delegado de ExxonMobil, el gigante petrolero. Stephen Bannon, estratega jefe Stephen BannonEs complicado prever qué impacto tendrá Stephen Bannon en la Administración Trump, pero solo su nombramiento indica cuál será el tono de la nueva presidencia. Bannon recibió el cargo de Estratega Jefe de la Casa Blanca, después de haber sido presidente de la campaña de Trump. La mano derecha ideológica de Trump en Washington es un personaje oscuro, conocido por ser el dueño de Breitbart, la gran plataforma mediática de la extrema derecha en EE.UU. Jared Kushner, yerno y asesor Jared KushnerTrump ha tenido una confianza ciega en su familia durante la campaña electoral. Tres de sus cuatro hijos adultos –Ivanka, Donald Jr. y Eric– han formado parte tanto del equipo de campaña como del de transición a la presidencia. Pero la figura con más peso es la de Jared Kushner, el marido de Ivanka, al que se le atribuyen decisiones clave sobre fichajes, sobre todo para los directores de campaña. Ahora, Jared e Ivanka serán asesores del presidente en la Casa Blanca.
  • Los 45 presidentes de Estados Unidos
  • La tortuosa carrera del astuto millonario hasta la Casa BlancaTodo empezó el 16 de junio de 2015. En realidad, había comenzado antes, pues su aspiración a la presidencia de Estados Unidos se remonta nada menos que a la era Reagan. Pero nunca se habían dado las circunstancias. Esta vez, sí. Tras una campaña de autopromoción de diez años como presentador televisivo, los sondeos le decían que su popularidad ya había cruzado el país de costa a costa. Y, más importante aún, el instinto le decía que era la hora del outsider. El pueblo norteamericano estaba enfadado con los políticos de Washington. Convencido de que fuera de los partidos clásicos hacía demasiado frío, decidió finalmente presentarse a la nominación republicana. Aquel día, en el hall del célebre rascacielos que encabeza su despacho, repartiendo estopa a diestro y siniestro, irrumpía en escena Donald Trump . Su ruidosa aparición, con mofas de los rivales que ya habían dado el paso y con insultos a los mexicanos que cruzaban la frontera, le situaría en el centro de un escenario del que nadie sería capaz de hacerle bajar hasta la elección presidencial. Cuando los 17 candidatos, 17, que se iban a disputar la nominación estaban situados en la parrilla de salida, las opciones de Trump en la carrera parecían mínimas. La lógica tradicional de que el «establishment» volvería a darse el testigo, otorgaba el favoritismo a Jeb Bush, el hermano menor de George W., como daba por vencedora también a Hillary Clinton en las primarias demócratas. El arranque de Trump fue espectacular. Aupado por las televisiones, incrédulas ante un personaje generador de un río de audiencia cada vez que hablaba, el magnate se lanzó en tromba. No había una sola frase de Trump que no recibiera titulares sobreimpresionados en los canales de información 24 horas. Su perfil creció de idéntica manera en las encuestas. Semanas antes los caucus de Iowa, pistoletazo de salida para el proceso de primarias, el empresario de flequillo rubio que tanto voceaba en los mítines y gesticulaba en las televisiones, con retranca provocadora, ya era el líder indiscutible en los sondeos. Ni siquiera la llegada de los debates había bajado el suflé del aspirante sorpresa. Frente a la convicción de que su ignorancia sobre los problemas del país le acabaría desarmando ante políticos más versados, Trump fue eliminando adversarios uno a uno. Y siempre con el desprecio como arma, que su creciente número de fieles saludaba con júbilo. La leña contra el político tenía premio. A Jeb Bush le llamó «bajo de energía»; a Marco Rubio, «pequeño Marco»; a Ted Cruz, «mentiroso»… Su instinto y el manejo del lenguaje de la televisión y del ciclo informativo, con Twitter como eficaz herramienta de multiplicación de mensajes, hicieron el resto. Contra la cúpula Ni los intentos más o menos soterrados del Partido Republicano fueron capaces de detener un fenómeno que se había colado en lo más profundo del conservadurismo. Para cuando el «establishment» en pleno quiso cerrar le las puertas, el extraño se había aposentado en el salón. La campaña fue una repetición casi increíble. Un candidato sin aparentes opciones y una favorita indiscutible. Trump supo concentrar esfuerzos en el único grupo que podía dar el vuelco, robando votos a los demócratas en algunos de sus estados tradicionales, los industriales: Wisconsin, Michigan y Pensilvania. Pero fue tanta o más sorpresa que el magnate lograra recibir el suficiente voto tradicional republicano, sobre todo de mujeres y evangélicos, a quienes había mostrado su peor y más soez personalidad.
  • Trump firma una orden ejecutiva para «aliviar las cargas» del ObamacareEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rubricado su primera orden ejecutiva como mandatario del país instruyendo a las agencias gubernamentales para que «alivien las cargas del Obamacare», como se conoce a la reforma sanitaria impulsada por su predecesor, Barack Obama. Así, el multimillonario pretende que las agencias federales actúen en la medida de lo posible desoyendo las directivas de la reforma sanitaria de Obama, mientras el Congreso halla el camino para derogar y sustituir el actual sistema de salud. El documento «ordena a los departamentos y agencias aliviar la carga de Obamacare a medida que avanzamos para revocarlo y reemplazarlo», ha dicho el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, quien sin embargo no aclaró los detalles de la orden. Trump prometió durante su campaña presidencial, y también durante los meses de transición, que una de sus primeras medidas como mandatario sería derogar y sustituir la reforma sanitaria de Obama, el mayor logro del ya expresidente en política nacional. En la página web de su campaña prometió pedir al Congreso que «entregue de inmediato una revocación total de Obamacare» el primer día de su Administración, es decir, este viernes. El Congreso ya ha hecho su parte para comenzar a derogar la ley de salud a través de una regla de procedimiento presupuestario que le da herramientas para comenzar con su eliminación legislativa. Asimismo, Spicer ha indicado que el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Reince Priebus, emitió un memorando para que las agencias federales inicien «inmediatamente» la congelación de los procesos regulatorios, una medida usual de los Gobiernos entrantes. «Ha sido un gran día», ha dicho Trump después de la firma.
  • Detenida la ministra de Cultura surcoreana por el caso de corrupción de la «Rasputina» de la presidenta ParkUn tribunal surcoreano ha emitido una orden de detención contra la ministra de Cultura, Cho Yoon-sun, por la supuesta creación de una lista negra de artistas nacionales críticos con el Gobierno, dentro de la trama de corrupción de la «Rasputina». El Tribunal del Distrito Central de Seúl aceptó así la petición de la fiscalía de arrestar a Cho bajo los cargos de abuso de autoridad y perjurio y, más en particular, por haber creado un listado de unas 10.000 personas del mundo de las artes críticas con la administración para que no recibieran subvenciones. Asimismo, los jueces decidieron detener al exjefe de personal de la oficina presidencial Kim Ki-Choon, quien habría sido el artífice de la lista negra. Los investigadores consideran que el listado sería un instrumento más dentro de la red de coacción y extorsiones supuestamente orquestada por Choi Soon-sil, figura central del escándalo de corrupción y apodada como la «Rasputina» por su cercanía con la presidenta Park. El tribunal ha decidido mantener a Cho y Kim bajo custodia policial al considerar que existen «pruebas fundadas» de los delitos que se les imputan, así como riesgo de que destruyan dichas evidencias, según el dictamen recogido por la agencia de noticias Yonhap. Los fiscales estudian ahora la vinculación de la «Rasputina» con la lista negra, en la que se incluían los laureados directores de cine Song Kang-ho, Park Chan-wook, Kim Ki-duk, Lee Chang-dong, Lee Woo-jin o Ryoo Seung-wan, o escritores de la talla de Han Kang, ganadora del Premio Man Booker 2016 por su novela «The vegetarian». La lista «viola gravemente la libertad de pensamiento y expresión de la gente», según ha explicado el portavoz de la fiscalía en rueda de prensa, mientras que Cho y Kim negaron todos los cargos en interrogatorios que tuvieron lugar esta semana y que se prolongaron durante 21 y 15 horas, respectivamente.
  • La Duma, una cámara con un pasado muy turbulentoLa Duma, el primer Parlamento surgido en Rusia, empezó a funcionar el 27 de abril de 1906 en San Petersburgo, en la Sala del Trono del Palacio de Invierno (entonces residencial real y en la actualidad museo del Hermitage). Poco después, los diputados se trasladarían al edificio definitivo, el Palacio Tavrícheski, llamado así porque había sido la residencia del príncipe Grigori Potiomkin-Tavrícheski, el favorito de la emperatriz Catalina II la Grande. El magnífico edificio de estilo neoclásico fue terminado de construir en 1789, precisamente por orden de Catalina II, y se encuentra en la calle Shpalérnaya, muy cerca del Palacio de Invierno. El zar Nicolás II, que sería asesinado junto con su familia años después, instauró el parlamentarismo en Rusia presionado por el ala más liberal de su Gobierno y como forma de aplacar la ola de revueltas y disturbios que agitaron el país durante 1905. Las elecciones para elegir a los 524 diputados de aquella primera Duma se organizaron repartiendo a los electores en cuatro cofradías, la urbana, los terratenientes, los campesinos y los trabajadores. Pero éstos últimos podían votar sólo si pertenecían a una factoría o taller de más de 50 empleados, por lo que quedaron privados del derecho a participar en los comicios más de dos millones de obreros. Las elecciones para componer la primera Duma dividieron los electores en cuatro cofradías: la urbana, terratenientes, campesinos y trabajadores Las mujeres, los menores de 25 años, los soldados y los miembros de algunas etnias presentes en Rusia tampoco pudieron votar. La mayor parte de los partidos de izquierda llamaron al boicot de las elecciones. Pese a todo, las sesiones de la Duma arrancaron el 27 de abril de 1906, pero duraron solamente hasta el 9 de julio del mismo año, en total 72 días. Nicolás II disolvió la Cámara y convocó nuevos comicios aduciendo que los diputados, en vez de aportar tranquilidad y estabilidad, incitan al desorden y el caos. No hubo cambios en las legislación electoral. La segunda Duma duró un poco más, desde el 20 de febrero al 2 de julio de 1907, y esta vez las formaciones de izquierda obtuvieron el 43% de los escaños. El monarca decidió disolver de nuevo la Cámara. La tercera Duma fue la única que agotó completamente la legislatura, desde el 1 de noviembre de 1907 hasta el 9 de junio de 1912. La ley electoral fue modificada, pero seguía limitando significativamente los derechos de campesinos y trabajadores. El número de escaños fue reducido a 442. La cuarta y última Duma de la época zarista comenzó sus sesiones el 15 de noviembre de 1912 y las interrumpió bruscamente el 25 de febrero de 1917, durante la llamada Revolución de Febrero, que fue el preludio de la que después estallaría en octubre de aquel mismo año. Obcecado en impedir las reformas políticas que el país demandaba y acosado por la debacle y calamidades que acarrearon para Rusia su participación en la Primera Guerra Mundial, Nicolás II tuvo que terminar abdicando y entregando el poder a un Gobierno provisional. El proyecto de elegir mediante un sistema realmente democrático una asamblea constituyente quedó frustrado a causa de la Revolución Bolchevique de octubre de 1917. Con ella cayó la monarquía zarista y toda esperanza de construir una Rusia más moderna. La Duma dejó de existir. El hemiciclo del Palacio Tavrícheski fue utilizado por los comunistas en enero de 1918 para celebrar el III Congreso de los Sóviets de toda Rusia y dos meses después para el VII Congreso de los bolcheviques (Partido Comunista). Allí tuvo también lugar, en julio de 1920, el II Congreso del Kominter, la internacional comunista. Después fue sede de la Escuela Superior del Partido Comunista. El edificio, que tuvo que ser reconstruido tras la II Guerra Mundial, alberga hoy día la Asamblea Interparlamentaria de los países miembros de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), la estructura que surgió como sucedáneo a la desparecida Unión Soviética (URSS). En la época comunista, el órgano legislativo de la llamada República Soviética Federativa Socialista de Rusia (RSFSR) fue el Sóviet Supremo ruso y el Congreso de los Diputados Populares. Por encima estaba el Sóviet Supremo de la URSS. Las otras 14 repúblicas soviéticas tenían cada una también su propio Sóviet. El de Rusia se encontraba dentro del Kremlin, en una gran sala que hoy día no existe porque el presidente Vladímir Putin ordenó restablecer el proyecto original del palacio. Aquel enorme aposento rectangular con los escaños distribuidos como las butacas en un teatro, en donde el entonces líder de los demócratas rusos, Borís Yeltsin, hizo historia como presidente de la Cámara a un año de ponerse al frente de Rusia y año y medio de la desintegración de la URSS, fue convertida en dos bellas salas, la del Trono y la dedicada a Alexánder Nevski. Pero, mucho antes de que la sala del Parlamento ruso en el Kremlin llegara a ser reformada con la llegada al poder de Putin, los diputados rusos cambiaron de emplazamiento. Lo hicieron en 1991 y el nuevo hemiciclo se ubicó en la llamada «Casa Blanca», un formidable y peculiar edificio blanco a orillas del río Moskova, en el malecón de Krasnoprésnenskaya. Miembros de la facción comunista en la Duma discuten su posición durante una pausa en las audiencias de acusación contra Boris Yeltsin, en Moscú, el viernes 14 de mayo de 1999Terminó de construirse en 1979 y fue el cuartel general de Yeltsin en agosto de 1991, cuando encabezó la resistencia contra el golpe de Estado que intentó derribar al entonces presidente soviético, Mijaíl Gorbachov. Fue también escenario del trágico pulso de fuerza que enfrentó, en octubre de 1993, a Yeltsin con los diputados, que votaron su destitución sin prerrogativas para hacerlo. Previamente, el presidente había disuelto la Cámara y sin tampoco disponer de poderes para ello. Los legisladores se atrincheraron en la «Casa Blanca» y a ellos se unieron grupos armados que trataron de hacerse con el control de los estudios centrales de la televisión en Moscú y de otros edificios oficiales. El presidente ruso respondió con tanques y el Ejército desalojó a tiros a los diputados. La imagen del Parlamento ruso con la mitad superior del edificio ardiendo por las explosiones de los obuses dio la vuelta al mundo. El vencedor de la refriega fue Yeltsin, que promovió una profunda reforma constitucional. La nueva Carta Magna, aprobada en referéndum el 12 de diciembre de 1993, abolía el Congreso de los Diputados Populares, en cuyo seno se elegía el Sóviet Supremo, el Parlamento permanente, y sustituía a ambos por dos cámaras legislativas, la Duma (Cámara baja) y el Consejo de la Federación o Senado (Cámara alta). La primera se elige cada cinco años por sufragio universal mientras que el Consejo de la Federación se forma con los representantes designados por los ejecutivos y asambleas de todos los entes territoriales que constituyen la Federación Rusa. La primera Duma de la nueva era fue elegida también aquel 12 de diciembre, que ahora se festeja cada año como el día de la Constitución. La «Casa Blanca» dejó de ser la sede parlamentaria y se convirtió en la del Gobierno, en donde sigue todavía hasta la fecha. Los diputados tuvieron que mudarse a la calle Ojotni Riad, frente al Kremlin, al céntrico inmueble que durante la época soviética fue el Gosplán, el organismo encargado de diseñar la producción del país mediante los «planes quinquenales». Ahí continúan sus señorías y se niegan a retirar el inmenso escudo de la Unión Soviética que corona la fachada de la Duma. Las últimas elecciones legislativas discurrieron el pasado mes de septiembre. El partido de Putin, Rusia Unida, obtuvo mayoría absoluta. La Duma, está constituida por 450 diputados, 225 elegidos por el sistema proporcional o de listas cerradas de partidos y los otros 225 elegidos por el sistema mayoritario o de listas abiertas uninominales. Según la Constitución rusa, la Duma adopta leyes federales, incluida la de los presupuestos generales, aprueba o rechaza la nominación del jefe del Gobierno Según la Constitución rusa, la Duma adopta leyes federales, incluida la de los presupuestos generales, aprueba o rechaza la nominación del jefe del Gobierno propuesto por el presidente, resuelve mociones de censura contra el Gobierno, nombra y destituye al presidente del Banco Central, decreta amnistías y puede inicia el proceso para la destitución del jefe del Estado. Sin embargo, la formación de un nuevo Gobierno se hace, no después de unas elecciones parlamentarias, sino después de la elección de un nuevo presidente. Según el artículo 111 de la Constitución, el presidente puede disolver la Duma en el caso de que los diputados rechacen tres veces consecutivas la candidaturas presentadas al puesto de primer ministro. Igualmente, según el artículo 117 de la Carta Magna, si los diputados logran hacer progresar dos mociones de censura contra el Gobierno en un periodo de tres meses, el jefe del Estado puede optar entre destituir al primer ministro o disolver la Duma. Sin embargo, la Cámara Baja no puede ser disuelta con arreglo al artículo 117 durante su primer año de funcionamiento y en ningún caso en los últimos 6 meses de mandato del presidente o cuando en el país esté vigente el estado de emergencia. La Duma puede superar los vetos del Consejo de la Federación (Cámara Alta), si consigue que la ley rechazada obtenga los votos favorables de al menos los dos tercios de sus diputados. Sin embargo, para superar los vetos del presidente hacen falta además los dos tercios de los votos de los senadores, requisito prácticamente inalcanzable.
  • La Casa Blanca renueva sus prioridades en su página web tras llegada de TrumpLa página web de la Casa Blanca ha cambiado por completo poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, tomase posesión del cargo, con la supresión de las referencias previas al cambio climático y la inclusión de algunas de sus promesas de campaña como la construcción del muro fronterizo con México. La página renovada, bajo el lema «Hagamos de nuevo grande a EEUU, juntos», muestra una fotografía del presidente en uno de sus mítines con la cita: «El movimiento continúa, el trabajo comienza». La Casa Blanca La agenda del portal presidencial se pueden leer, enumeradas, las nuevas prioridades, entre las que figuran poner «a Estados Unidos primero» en política exterior y energética, y reforzar las fuerzas armadas del país. Subraya, además, la propuesta más polémica y controvertida de la campaña, la construcción de un muro en la frontera con México para «detener la migración ilegal» y la «lluvia de drogas en nuestras comunidades». «Apoyar el cumplimiento de la ley supone también deportar a las personas que se encuentren de manera ilegal en el país y cuenten con historiales criminales», se puede leer en la página oficial presidencial. Asimismo, se compromete a «aumentar el número y la efectividad de los agentes de policía», y a proteger la Segunda Enmienda en todas las instancias judiciales, que garantiza el derecho a portar armas por parte de los estadounidenses. Quedan fuera, por su parte, las secciones dedicadas al combate del cambio climático del gobierno saliente del ya expresidente Barack Obama, que lo había elevado como uno de los temas clave de su mandato, y la defensa de la diversidad sexual. Curiosamente, la renovación de la web no hace referencia al llamamiento de Trump y los republicanos a revocar y reemplazar la reforma sanitaria conocida como Obamacare. Tampoco se cita a China, país con el que el nuevo presidente ha prometido actuar con dureza y amenazado incluso con designarlo como manipulador de divisas, lo que acarrearía sanciones contra Pekín.
  • El Gobierno venezolano evalúa el plan para relanzar el diálogo con la oposiciónEl Gobierno de Venezuela está evaluando el plan de trabajo propuesto por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el Vaticano para relanzar el proceso de diálogo con la oposición, congelado desde diciembre, ha informado Jorge Rodríguez, jefe de la delegación de negociadores del oficialismo. El también alcalde del municipio Libertador de Caracas ha asegurado que el Gobierno de Nicolás Maduro está «muy contento» con la reunión con los representantes de la Unasur y del Vaticano designados para actuar como mediadores del diálogo. «Los acompañantes y el nuncio apostólico nos presentaron un papel de trabajo que estamos analizando en este momento y consideran los expresidentes acompañantes y el enviado de su santidad que permiten el desarrollo del proceso de diálogo en una nueva etapa», ha dicho Rodríguez a periodistas. Con este encuentro, celebrado ayer en el Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo venezolano, «quedó demostrado que nos mantenemos en el proceso de diálogo» y que «tenemos diálogo porque el presidente Maduro se ha empeñado en mantenerlo con todos los sectores del país», ha agregado. Las negociaciones entre el Gobierno y la oposición entraron en diciembre en una «fase de revisión» por el incumplimiento de los acuerdos, de lo que ambos se acusan mutuamente. Los mediadores han entregado este viernes a la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) el mismo plan de trabajo. El secretario de la alianza antichavista, Jesús Torrealba, dijo a Efe que la plataforma evaluará el documento y ofrecerá mañana sus primeras impresiones al país.
  • Obama promete continuar su labor política: «Seguiré con vosotros»Tras despedirse de Donald Trump en las escalinatas del Capitolio, el ya ex presidente Barack Obama dejó claro que el fin de sus ochos años en la Casa Blanca no supondrá que renuncie a su activismo por la transformación de Estados Unidos que ha tratado de impulsar desde el Despacho Oval. «Prometo que estaré ahí con vosotros», aseguró en la base aérea de Andrew, en Maryland, a las afueras de Washington D.C., antes de partir a California para pasar unos días de descanso. En sus primeras palabras tras dar el relevo a Trump para agradecer el apoyo de sus seguidores y colaboradores, Obama puso foco en que las transformaciones en el país durante su presidencia vinieron de los propios ciudadanos. «Empezamos este viaje con una fe inquebrantable en el pueblo estadounidense y su capacidad para unirse y cambiar el país de manera que hicieran la vida mejor a nuestros hijos y nietos», aseguró. «El cambio -añadió- no ha venido de arriba abajo, sino de abajo arriba». Reconoció que a veces hubo «escepticismo y dudas» y que hubo gente que no creían que pudieran «sacarlo adelante», pero señaló que la gente se unión y dio «esperanza ante la dificultad y la incertidumbre». «Estamos deseando continuar este viaje con todos vosotros -dijo hablando también por su esposa Michelle- y no puedo esperar a ver qué será lo próximo que hagamos». Cerró su breve discurso con un «¡Sí lo hicimos, sí pudimos!», una forma de completar el círculo abierto con el mensaje de esperanza que lanzó en su primera campaña, para las elecciones de 2008, en la que logró el acceso al poder del primer presidente de raza negra del país. Poco antes, en un vídeo colgado por la fundación creada en 2014 para dar continuidad a la labor del matrimonio Obama, ambos recalcaron que continuarán sirviendo al país como ciudadanos de a pie y que, tras las vacaciones que ahora se toman, impulsarán un Centro Presidencial para la Ciudadanía , con sede en el barrio de Chicago donde creció el ex presidente. Para dotarle de contenido, ambos piden al público colaboración con propuestas. Las horas finales Barack y Michelle Obama se despertaron ayer por última vez en la Casa Blanca, donde un ejército de operarios dejó lista la residencia presidencial para su nuevo inquilino, Donald Trump. El día anterior, Obama hizo su última llamada a un líder internacional como presidente, indicativa de las alianzas que ha cultivado y que podrían variar a partir de ahora, a juzgar por los mensajes que ha lanzado su sucesor durante el periodo de transición. Mientras el personal de los Archivos Nacionales y particulares se ocupaban de la mudanza, telefoneó junto a su esposa a la canciller alemana, Angela Merkel, y a su marido, Joachim Sauer, a quienes agradecieron «su amistad personal y esfuerzos para reforzar la alianza entre Alemania y Estados Unidos en los últimos ochos años». Trump, en una entrevista con el diario británico «Time» y el alemán «Bild» cargó recientemente contra Merkel, tildando de «error catastrófico» su política de acogida de refugiados. En su última decisión como presidente, Obama dejó una guinda de su magnanimidad. El pasado jueves, solo unas horas antes de dejar la Casa Blanca, al conmutar la sentencia de 330 presos condenados por delitos de drogas, lo que le convierte en el presidente de Estados Unidos que más penas ha acortado, con un total de 1.715. Obama es partidario de la rehabilitación y de dar a determinados individuos «una segunda oportunidad», en palabras de su consejero Neil Eggleston.
  • El nuevo presidente de Gambia anuncia la salida del poder de Yahya JammehEl presidente saliente de Gambia, Yahya Jammeh, ha accedido finalmente a dejar el cargo y abandonará el país, según ha anunciado este viernes un estrecho colaborador del nuevo presidente, Adama Barrow. «Me gustaría informaros de que Yahya Jamé ha accedido a dejar el poder y abandonará el país», ha anunciado en su Twitter oficial Barrow, que ayer tuvo que prestar juramento del cargo en la Embajada gambiana en Dakar. El anuncio se produce tras la mediación que han estado manteniendo este viernes varios mandatarios africanos, entre ellos los presidentes de Mauritania y Guinea, con el fin de convencer a Jamé, que perdió las elecciones del 1 de diciembre, de que debía dejar el poder.
  • Donald Trump, 45º presidente de Estados UnidosLA NOTICIA El populismo de Trump toma el mando de la Casa Blanca Donald Trump ya es nuevo presidente de Estados Unidos. El magnate neoyorquino ha jurado este viernes su cargo en Washington y releva en el poder a Barack Obama como 45º mandatario del país. El republicano no faltó al estilo directo que le sirvió para vencer en las elecciones de noviembre y dejó algunos mensajes claros en su primer discurso, prometiendo «transferir el poder de Washington a la gente», así como poner a Estados Unidos «primero» a la hora de llevar a cabo cualquier negociación con otros países. La toma de posesión comenzó con una visita a la Casa Blanca, donde fue recibido por Obama, y después se trasladó al Capitolio, centro de todas las miradas del mundo por unas horas. Allí le esperaban cerca de un millón de personas que no quisieron perderse la inauguración, además de los antiguos presidentes George W. Bush, Jimmy Carter y Bill Clinton. También su mujer, Hillary Clinton, que acudió en calidad de antigua primera dama a la toma de posesión del que fue su rival en la carrera presidencial. A las 18.00 horas, hora española, Donald Trump juró su nuevo cargo, comprometiéndose a «preservar, proteger y defender la Constitución de Estados Unidos» y saliéndose ligeramente del protocolo al pedir a Dios que le ayudase en su nueva tarea. Lo hizo sobre dos biblias, una de su propiedad, un regalo de su madre cuando acabó la escuela primaria, y otra que usó Abraham Lincoln en su primera toma de posesión, la misma que empleó Obama en sus dos investiduras. REPERCUSIÓN Donald Trump dejó en su primer discurso la línea clave de lo que será su mandato: Estados Unidos va «primero». Sus palabras, cargadas de patriotismo, han ido dirigidas como en la campaña a las clases medias perdedoras de la globalización, manteniendo su retórica. «Hoy no estamos transfiriendo el poder de un gobierno a otro, o de un partido a otro, estamos quitando el poder de Washington y se lo estamos devolviendo al pueblo». Mientras, en España, el presidente Rajoy le deseó mucho éxito en su nueva andadura, esperando que las relaciones con el país americano sigan siendo buenas. El Rey también le envió un telegrama para felicitarle. LA OPINIÓN DE ABC Trump y su cambio de rumbo radical Donald Trump ya es el 45º presidente de los Estados Unidos tras la solemne y tradicional toma de posesión protagonizada en la explanada del Capitolio, en Washington. Su entrada en la Casa Blanca se produce en un contexto y bajo unas características muy diferentes a las de sus predecesores en el cargo, debido al polémico y populista perfil que exhibió como candidato, así como al radical cambio de rumbo que pretende insuflar a la política desarrollada por la primera potencia mundial durante las últimas décadas, tanto dentro como fuera de sus fronteras. Prueba de esa singularidad es que Trump accede a la Presidencia con el mayor índice de impopularidad de la historia reciente, con su propio partido dividido acerca de su liderazgo y después de culminar uno de los traspasos de poder más enrarecidos y tensos que se recuerdan, tal y como evidencian los numerosos actos de protesta convocados para este viernes. Sin embargo, si algo ejemplifica el cambio que supone Trump es su discurso. El magnate neoyorquino aprovechó su primera intervención como presidente para blandir de nuevo el gran lema de su campaña, «América primero», con todo lo que ello implica para Estados Unidos, y, por ende, para el resto de mundo. Sus mensajes se dirigieron, una vez más, contra el establishment de Washington y contra la globalización, con el objetivo de evitar la deslocalización de fábricas y crear nuevos puestos de trabajo para «hacer grande de nuevo» a Estados Unidos, recuperando así los eslóganes que le otorgaron la victoria. Sus promesas de cierre de fronteras, proteccionismo comercial y aislacionismo político no solo supondrán un colosal vuelco social y económico a nivel interno, sino que, en caso de materializarse, cambiarán por completo el actual orden geopolítico internacional, cuyas consecuencias son todavía imprevisibles.
  • Diez frases que han marcado el discurso de investidura de TrumpUn total de 25 minutos. Eso es lo que ha durado el discurso de investidura de Donald Trump, ante el Capitolio, como 45 presidente de Estados Unidos. No estaba improvisando, aunque pudiera parecerlo. Ha leído sus mensajes en un teleprompter palabra por palabra. Ha sustituido el «Yes we can» de Obama por un nuevo eslogan: «Es vuestro momento». Y, como era de esperar, ha buscado la polémica desde el primer minuto, cargando contra la Administración saliente, sin morderse la lengua, como ha sido habitual en el magnate durante la campaña electoral. Estas son las diez frases más importantes de Trump durante su discurso: 1.- «El poder de Washington» «No estamos transfiriendo el poder de un gobierno a otro, o de un partido a otro, estamos quitando el poder a Washington DC y se lo estamos devolviendo al pueblo. Durante demasiado tiempo un pequeño grupo en la capital de nuestra nación se ha quedado con la recompensa, mientras el pueblo se ha quedado con el coste. Washington florecía pero los ciudadanos no participaban de los mismos beneficios. El 'establishment' se protegía a sí mismo, pero no a los ciudadanos». 2.- «Los políticos que no hacen nada» «No vamos a admitir a políticos que solo hablen y no hagan nada por arreglar las cosas. Ya no más mensajes vacíos: es el momento de pasar a la acción. Que nadie os diga que hay algo que no se puede conseguir. Ningún reto está fuera del alcance de Estados Unidos. Nuestro país va a prosperar de nuevo. Estamos al comienzo de un nuevo milenio». 3.- «Recuperaremos nuestros trabajos» «Estados Unidos volverá a ganar como nunca antes, recuperaremos nuestros puestos de trabajo, recuperaremos nuestras fronteras, recuperaremos nuestra riqueza y recuperaremos nuestros sueños. Vamos a construir nuevas carreteras, puentes, aeropuertos, túneles y ferrocarrilles a lo largo de nuestra nación y haremos que nuestros ciudadanos vuelvan a trabajar para reconstruir nuestro país con manos estadounidenses». 4.- «Las mismas libertades» «Es hora de recordar que toda la inteligencia de nuestros soldados no será olvidada nunca. Seamos negros, marrones o blancos, todos llevamos la misma sangre roja de patriotas. Todos disfrutamos de las mismas libertades y todos juramos honor a la misma bandera». 5.- «América primero» «Hoy solo miramos al futuro. Desde este momento, una nueva visión gobernará nuestra tierra. Desde este día, solo será "América primero". Cada decisión en comercio, impuestos, inmigración o asuntos exteriores, tendrá el objetivo de defender a los ciudadanos y trabajadores estadounidenses». 6.- «Los hombres y mujeres olvidados» «Lo que realmente importa no es quién está en el poder sino si los ciudadanos controlan a los poderosos. Hoy los ciudadanos han vuelto a convertirse en los líderes de este país. Los hombres y mujeres olvidados de América no volverán a ser olvidados». 7.- «Contra el terrorismo islámico» «Vamos a reforzar todas las alianzas que tenemos y vamos a abrir otras nuevas. Vamos a erradicar completamente el terrorismo radical de la faz de la tierra. Y en el centro de esa política habrá una lealtad total a los Estados Unidos de América». 8.- «Pensar a lo grande» «Por último: tenemos que pensar a lo grande y soñar aún más grande. En Estados Unidos entendemos que una nación solo vive mientra prospera». 9.- «EE.UU. es imparable». «Cuando Estados Unidos se une, Estados Unidos es imparable. No debemos tener miedo, estamos protegidos. Estaremos protegidos por los mejores hombres y mujeres de nuestro ejército. Y lo más importante: estaremos protegidos por Dios». 10.- «Nunca volveréis a ser ignorados» «En todas las ciudades, cercanas o lejos, grandes o pequeñas, de océano a océano, escuchad estas palabras: "Nunca volveréis a ignorados". Vuestra voz, vuestra esperanza y vuestros sueños definirá nuestro destino. Juntos haremos a Estados Unidos fuerte de nuevo. Haremos que Estados Unidos vuelva a sntirse orgullosa y, sí, juntos haremos América grande de nuevo».
  • Donald Trump: «Voy a traspasar el poder de Washington al pueblo»Donald Trump va a seguir siendo Donald Trump . Ni el boato de la toma de posesión del cargo que había ansiado durante décadas fue capaz de elevar la forma y el discurso del promotor inmobiliario neoyorquino. Es su personalidad, pero también su determinación de ser comprendido y seguir conectado al «movimiento» que le ha llevado a la Casa Blanca. Ayer, Estados Unidos no culminó solo un traspaso de poderes. Lo que se ha producido es un traspaso de un mundo a otro. El que representaban las alusiones a los principios y valores de un teórico, profesor de Derecho, al del discurso directo y sin circunloquios de quien se dispone a gestionar el país como una empresa. Así, la oratoria de un intelectual, a veces falto de ejecutoria política, dejó paso ayer al discurso mitinero del primer multimillonario, hombre de negocios, que se sienta en el Despacho Oval, quien avisó de que va a pasar «inmediatamente a la acción». Con un modo de hacerse escuchar inequívocamente populista, pero también comprometido con movilizar el país desde el minuto uno. Como el alto ejecutivo que pretende desesperezar su compañía. Un espíritu nuevo Escuchar al presidente número 45 de los Estados Unidos de América remití ayer a un espíritu nuevo, que rompe con la sucesión , que rompe con la sucesión de relevos que el establishment se ha dado a sí mismo durante décadas, muy alejado de casi todos los 44 predecesores. Se abría paso ayer la comparación con Andrew Jackson (1829-1837), el séptimo presidente del país. De origen irlandés y escocés, el héroe de la Guerra de la Independencia llegó al cargo apelando a «la toma de posesión del pueblo» y abrió la Casa Blanca a cualquier persona que quisiera acercarse a celebrarla con él. Su compromiso fue combatir «la aristocracia de unos pocos». Como era también retrotraerse al candidato republicano que, de acto en acto, recorrió el país con el machacón mensaje de recuperar una nación secuestrada por los políticos y amenazada por los perjuicios económicos de un enemigo exterior. Que su final fuera idéntico al de todos sus discursos de campaña lo dice todo: «Vamos a hacer América más fuerte, más sana, más orgullosa, más segura y más grande». Con el espíritu de Jackson, Trump volvió a reencontrarse con el candidato republicano que, de mitin en mitin, recorrió el país con el machacón mensaje de recuperar una nación secuestrada por los políticos, y también amenazada por los perjuicios económicos de un enemigo exterior. Que su final fuera idéntico al de todos sus pronunciamientos de campaña lo dice todo: «Vamos a hacer América más fuerte, más sana, más orgullosa, más segura y más grande». Galería de imágenes Vea la galería completa (14 imágenes) Mensaje a las clases medias Mientras se dirigía Trump a los cientos de miles de congregados, el rostro de Barack Obama era un poema. El ya expresidente, que exhibió ayer el rol del cierre de filas institucional, alejado esta vez de la agresiva cara política destapada las semanas anteriores, no lograba encajar una declaración de intenciones que hace saltar por los aires todos los convencionalismos de una acomodada clase política. Al igual que ponía en peligro su propio legado. Las apelaciones reiteradas del nuevo presidente a la «desatención» que las clases medias y los pobres habían sufrido durante su mandato, sin citarlo, desencajaban literalmente la faz de Obama. Lo lanzó a los cuatro vientos Trump, en su habitual forma de dirigirse desde el estrado, dedo en alto: «No permitiremos que los políticos protesten y después no hagan nada para resolver los problemas». Un mensaje que sigue manteniendo al presidente outsider en el bando de los «buenos», el que le asegura su conexión directa y permanente con la calle. Una evidente manera de advertir a todo el sistema, incluidos sus compañeros de viaje republicanos que aunque él ha entrado en Washington, difícilmente Washington va a entrar en él. Ayer, el escenario era el mismo que durante dos siglos ha sido testigo del acto de renovación institucional más respetado por un país que se resiste a poner en riesgo la democracia más antigua del mundo moderno. Un engalanado Capitolio, adornado con banderas nacionales, cientos de invitados de los tres poderes públicos y de todo el cuerpo diplomático acreditado en la capital del mundo, había sido preparado para la ocasión. Como cada cuatro años. En primera instancia, le tocó el turno al vicepresidente electo, Mike Pence, quien juró el cargo ante la Biblia. A continuación, el exgobernador de Indiana saludó a la concurrencia en compañía de su mujer, Karen. Cuando hubo terminado sus palabras, Trump se acercó al balconcillo situado junto a las escalinatas del Capitolio. Le acompañaba el presidente saliente, Barack Obama, testigo y garante de que el largo traspaso de poderes terminara de rematarse. Con la estética de campaña Trump vestía con la misma estética con la que se había presentado ante sus fieles en campaña: trajeado y con un largo abrigo azul marino, en contraste con la corbata roja. Su mujer, Melania, a punto de ser la Primera Dama, sujetaba los dos ejemplares de las Sagradas Escrituras. A la conocida como Biblia Lincoln, que se utiliza como tradición incuestionable desde que el recordado presidente jurara sobre ella, el presidente electo había añadido la que le regaló su madre cuando contaba con sólo doce años. Después de que Trump pronunciara sus palabras de aceptación del cargo y compromiso ineludible con el país que ya gobierna, respondió a la aclamación del público con el puño derecho en alto, que agitó en su particular forma de transmitir su victoria a su ejército de acólitos. Era el We the People (Nosotros, el Pueblo) que encabeza la Constitución en toda su expresión: el presidente formando parte de él. Donald Trump lanzó esencialmente las mismas promesas que en la campaña electoral le habían aupado a la presidencia. En el tono cercano al mismo espíritu rebelde y contestatario que el magnate neoyorquino ha utilizado siempre, anunció la llegada de «una nueva visión», con la que pretende que su paso por el Despacho Oval no sea algo testimonial: «Voy a transferir el poder de Washington a vosotros». Una frase a la que añadió una de las pocas reflexiones profundas de su intervención, en la que denunció que hasta ahora «el establishment no ha protegido a todos los ciudadanos de este país; más bien se ha llevado los réditos del Gobierno, permitiendo el cierre de fábricas y la pérdida de bienestar en algunos estados». Trump no va a abandonar a los obreros de raza blanca que le han conducido a la presidencia, especialmente en los estados industriales más deteriorados por la crisis. El arrojo y el intervencionismo que demostró durante la transición, metiendo en cintura a las multinacionales automovilísticas mediante la amenaza de aranceles a la importación, recibieron ayer un renovado compromiso. En un tono genérico, insistió repetidas veces en los nuevos aires proteccionistas que llegan con la Administración: «En cualquier decisión, pondremos a América por delante». Y, cuando se refirió a futuras decisiones concretas, dio a entender que hará todo con tal de «beneficiar a las familias y a los trabajadores, y evitar que se lleven nuestros empleos». Ayer, Trump dejó caer una advertencia a las grandes corporaciones norteamericanas en forma de una doble máxima, como si el nuevo presidente de Estados Unidos pretendiera reducir todos sus mandamientos a dos: «Comprad americano y contratad a americanos». Los dólares malgastados En su alocución paternalista y protectora, una argumentación simple anunció un nuevo repliegue de Estados Unidos con respecto al país promotor del libre comercio que ha impulsado el cambio del mundo desde la Segunda Guerra Mundial. Partiendo de una sonora crítica a los «billones y billones de dólares malgastados en proteger las fronteras exteriores», el nuevo presidente realizó el simple planteamiento de que todo ese dinero irá destinado a «las autopistas, al ferrocarril, a los hospitales, y a un sinfín de infraestructuras». Se espera que una de las primeras decisiones que adopte Trump desde la Casa Blanca sea la puesta en marcha de un ambicioso plan de inversiones, valorado en un billón de dólares, para el que espera contar con las grandes constructoras privadas. Su alusión a la protección de las fronteras propias sirvió al nuevo mandatario para lanzar el gran alegato nacionalista: «Cuando América está unida, América es mucho más fuerte», expresó, poco antes de adelantar con una nueva llamada su intención de «redescubrir el patriotismo». Trump se mostró agresivo en algunos de sus mensajes, pero en ningún momento se le escuchó el tono belicista que algunos medios le habían augurado, tras el nombramiento de varios generales, calificados de halcones. Aunque utilizó la expresión «terrorismo radical islamista» cuando prometió su combate y liquidación, fue su única alusión a una guerra durante el discurso, lo que viene a indicar que la presencia militar de Estados Unidos en el exterior puede limitarse combatir a los yihadistas de Daesh. Un planteamiento que le acercaría a Ronald Reagan, el presidente republicano que eludió el desgaste de la participación del país en costosos y sufridos conflictos bélicos. Y para cerrar su discurso, Trump enfatizó: «Estaremos protegidos por nuestro ejército; pero, lo que es más importante, estaremos protegidos por Dios».
  • Sigue en vídeo la toma de posesión de Donald TrumpLa ceremonia en el Capitolio para la transferencia del poder y el comienzo del mandato de cuatro años del republicano Donald Trump comenzó hoy con la llegada de los protagonistas, el presidente electo y el mandatario saliente, Barack Obama. La ceremonia comenzó con la presentación de los invitados ilustres, entre los que se cuentan también los expresidentes George W. Bush y Bill Clinton, junto a sus esposas Laura y Hillary, quien precisamente fue la rival de Trump en las elecciones del 8 de noviembre y salió derrotada por el magnate.
  • 217 detenidos en las protestas contra la Trump«So help me god». «Que Dios me ayude». Donald Trump cierra así su juramento como presidente y la muchedumbre en el Mall, la explanada que articula la capital de EE.UU., reacciona con una ovación leve, salpicada con gritos de protesta. Durante su juramento, casi todo el mundo ha estado en silencio, unos tocados con la gorra roja trumpista de «Hacer América Grande otra Vez», otros armados con pancartas que le acusan de racista, misógino o fascista. Las protestas, que se han saladado con 217 detenciones y que han estado repartidas por toda la ciudad, y los manifestantes, incrustados, a lo largo de todo el Mall, convirtieron la investidura en poco ilusionante. «Tienen que superarlo», protesta Josh, que ha venido con dos amigos desde Tennessee, sobre los manifestantes. «Trump defiende las mismas cosas que los estadounidenses decimos en privado», dice sobre el éxito de su nuevo presidente. «Como presidente, quiero que sea fiel a sí mismo, sea bueno, malo o feo. Y que se ponga duro con la inmigración». El escenario tampoco ayuda en los fastos presidenciales. Es un día plomizo, de luz apagada. El Mall, que conecta el Capitolio con el Memorial de Lincoln, está cuarteado por vallas y barreras policiales, con los árboles pelados y el césped amarillento por el invierno. Comparado con otras ocasiones -como la investidura de Obama en 2009- el aspecto es desangelado. Hay lagunas enormes en las zonas designadas por la policía. Trump, que presumía de mítines multitudinarios durante la campaña, no ha conseguido contagiar esa ilusión en el momento más histórico de su vida. «Aunque él no te caiga bien, hay que apoyarle. Si no, nuestro país va a ir todavía a peor, y no nos lo podemos permitir», dice Greg, protegido por un jersey con capucha grueso y con los colores de la bandera de EE.UU. Viene desde Pensilvania, uno de esos estados del cinturón industrial de EE.UU. que todo el mundo creía que caería del lado demócrata, y que Trump conquistó con un discurso que caló en la clase media blanca. «Hay que mejorar la economía. Tengo gente alrededor que ha perdido sus casas, sus trabajos, es una vergüenza». De vez en cuando, saltan discusiones entre diferentes grupos. «¿Construir el muro con México es racista?», pregunta un seguidor de Trump a una manifestante que lleva la acusación pintada en un cartel. «¡Es necesario controlar las fronteras», se responde a sí mismo. «Ha estereotipado a los mexicanos con sus acusaciones de ser criminales y violadores», reprende otra chica. «Esto es EE.UU., la libertad de expresión», celebra después Cynthia, que ha venido desde una «zona cero» de la inmigración, El Paso (Texas). «México ya ha empezado a pagar el muro con la extradición de “El Chapo”». Disturbios No todo es civismo. Unas horas antes, un grupo de jóvenes se reúnen en Logan Circle a quince minutos a pie del Mall. No hay policía alrededor, pero algunos ya llevan puestos pasamontañas y pañuelos para taparse la cara. Antes de que Trump empiece a hablar, inician una marcha en la que tiran piedras a limusinas y rompen cristales de negocios como Starbucks y Bank of America. Se describen como «antifascistas y anticapitalistas». La policía responde con porras y con gas pimienta. En otro punto de la ciudad, otro grupo trata de entorpecer el desfile presidencial bloqueando calles. Cerca del Mall, un veterano del Ejército vende flores y banderitas de EE.UU. a un dólar y protesta cuando alguien le agradece sus servicios. «¡Menos agradecer y más comprar banderas!», les grita. Aunque trata de sacar algún dinero con ella, la investidura le cabrea, reconoce. «Odio a Trump. Yo fui al frente y él a la universidad».
  • Donald Trump proclama el Día del Patriotismo4.44 Hasta aquí la retransmisión en directo de ABC.es de la toma de posesión de Donald Trump. Tras el primer baile oficial, al nuevo inquilino de la Casa Blanca le queda algún acto en el que contará con la compañía de la pareja vicepresidencial. Un peregrinaje que sirve para poner el broche de oro a la ceremonia de investidura. 4.15 La pareja presidencial sobre la pista del Centro de Convenciones de Washington, al ritmo de «My way » de Frank Sinatra. AFP 3.50 «Bueno, lo conseguimos y dijeron que no teníamos posibilidades, pero ganamos. Y hoy tuvimos un gran día», ha destacado Trump sobre el escenario después de intercambiar una sonrisa con su esposa. 3.48 Tras ellos, y un baile repleto de guiños de Trump a su esposa y a las cámaras, los hijos del presidente han subido al escenario. Antes que ellos lo han hecho Mike Pence y su mujer, que han subido a bailar con la pareja presidencial. 3.46 El presidente Trump y su esposa han llegado al salón del baile. Trump ha pronunciado un breve discurso agradeciendo el acto de toma de posesión. Al ritmo de «My way» de Frank Sinatra, la pareja presidencial ha comenzado a bailar. EFE 2.14 Las protestas se mantienen en Washington donde, tras el desfile en honor al presidente, varios jóvenes contrarios a Trump han quemado camisetas y objetos en plena calle. Quema de objetos en Washington- EFE 1.55 Entre las pirmeras firmas se encuentra la ratificación de los puestos de Defensa y Seguridad Nacional, así como una orden ejecutiva sobre el Obamacare para «minizar la carga económica». Signing documents to allow Mattis and Kelly to be sworn into Cabinet and an executive order on #Obamacare. https://t.co/zg3WP9w8xC pic.twitter.com/OMOGLTkCDA— President Trump (@POTUS) 21 de enero de 2017 1.33 Ya en el Despacho Oval, el presidente Trump ha empezado a firmar sus primeras órdenes como presidente de los Estados Unidos. 1.00 El desfile inaugural ha finalizado. En unas horas, comenzará el baile inaugural. Al menos tres están en el programa de la toma de la posesión; los principales serán el Walter E. Washington Convention Center. 0.35 El General Kelly también ha sido confirmado como el nuevo secretario general de Seguridad Nacional de Estados Unidos. 0.22 El Senado de Estados Unidos ha confirmado el nombramiento del general retirado James Mattis como nuevo secretario de Defensa, el primer miembro del gabinete del nuevo presidente Donald Trump que recibe la luz verde. Es el primer militar en dirigir el Pentágono en 65 años, algo que rompe con la tradición de que las Fuerzas Armadas estén bajo control civil. 0.05 El presidente Trump ha publicado un tuit en su ya perfil oficial como líder de EE.UU. dando las gracias a los estadounidenses. On behalf of my entire family, THANK YOU! #InaugurationDay pic.twitter.com/v2nEMoanIX— President Trump (@POTUS) 20 de enero de 2017El presidente Trump y su familia- EFE 23.30 En estos momentos, y desde la tribuna, el presidente Trump y su vicepresidente Pence se disponen a saludar a las fuerzas y miembros de seguridad que se encuentran desfilando en Washington. 23.05 El presidente estadounidense, Donald Trump, y la primera dama, Melania, ya están en la tribuna de cristal instalada frente a la Casa Blanca, en la Plaza Lafayette, desde la que presidirán el desfile que se celebra hoy en su honor por la investidura del mandatario. Los últimos metros de su recorrido los han hecho caminando, frente al edificio del Tesoro, saludando a los asistentes que lo jaleaban al grito de «Trump, Trump» desde las gradas, que por otra parte contaban con bastantes huecos vacíos. El desfile es la primera parte de las celebraciones que tendrán lugar hoy en Washington después de la ceremonia pública de investidura que tuvo lugar esta mañana, en la que Trump juró el cargo para su mandato de cuatro años, como sucesor de Barack Obama. 22.45 Máxima cobertura en las cadenas de televisión estadounidenses: President Donald Trump arrives in front of the White House during the Inaugural Parade https://t.co/o8KLyMo1fI https://t.co/xUokICmdXM— CNN Breaking News (@cnnbrk) January 20, 2017 22.42 El nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho una parada frente al hotel de su propiedad en Washington, para saludar a sus seguidores congregados en el desfile que le lleva junto su esposa Melania a la Casa Blanca. Trump ha salido del automóvil pocos metros antes de la entrada de su Hotel Trump, junto a Melania, a quien llevaba de la mano, y su hijo pequeño Barron, y caminó saludando a los miles de asistentes congregados a ambos lados de la avenida Pensilvania. 22.20 El presidente estadounidense, Donald Trump, ha colgado en la web oficial de la Casa Blanca un documento guía oficial para la política energética a las pocas horas de tomar posesión, y que incluye la derogación del Plan de Acción Climático de su antecesor, Barack Obama: «El presidente Trump está comprometido con la eliminación de políticas perjudiciales e innecesarias como el Plan de Acción Climático o la Ley de Aguas de Estados Unidos. El fin de estas restricciones será de gran ayuda para los trabajadores estadounidenses y permitirá subir sus salarios en más de 30.000 millones de dólares durante los próximos siete años», destaca la citada guía. 22.15 Wall Street ha cerrado en esta jornada histórica con ganancias y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, ha subido un 0,48%, después de la toma de posesión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Según datos provisionales al cierre de las operaciones, ese índice ha aumentado 94,85 puntos hasta los 19.827,25 enteros, el selectivo S&P 500 ha avanzado un 0,34% y el índice compuesto del mercado Nasdaq ha sumado un 0,28%. ده فرق الحشود اللي احتفلت بتنصيب أوباما فى 2009 و ترامب 2017 #inauguration pic.twitter.com/bBx028WYm1— Mohamed Osman (@Mo_Osman_) 20 de enero de 2017 20.57 El Papa Francisco ha felicitado al nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ha abogado por que se deje guiar por "valores éticos" durante los cuatro años que pasará en la Casa Blanca, según ha informado el Vaticano. "Rezo por que sus decisiones estén guiadas por el rico espíritu y los valores éticos que han marcado la historia del pueblo estadounidense y el compromiso de su país con el progreso de la dignidad humana y la libertad", ha dicho en un mensaje enviado a Trump. 20.45 El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha felicitado este viernes al nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, y ha destacado el beneficio que ambos países obtienen de las relaciones comerciales, frente a la pretensión del magnate neoyorquino de dinamitar los tratados de libre comercio. «En nombre del Gobierno de Canadá, me gustaría extender mis felicitaciones a Donald Trump por su toma de posesión como 45º presidente de los Estados Unidos de América», ha dicho Trudeau a través de un comunicado. 20.42 Con la música de un trío de mariachis y gritos como «¡Ahí viene el hombre!», el grupo del exilio cubano Vigilia Mambisa y una treintena de simpatizantes festejaron hoy frente al famoso restaurante Versailles de Miami (Florida) la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. 20.39 La presidenta de Taiwán, Tsai Ing Wen, ha felicitado este viernes a su nuevo par estadounidense, Donald Trump, subrayando que la "democracia" es el principal vínculo bilateral, en el contexto de la creciente tensión con China por el cambio de la política de la Casa Blanca hacia la isla. 19.57 Enrique Peña Nieto, presidente de México, ha felicitado a Donald Trump tras su juramento. «La soberanía, el interés nacional y la protección de los mexicanos guiarán la relación con el gobierno de Trump» 19.52 «El presidente de Estados Unidos ha firmado tres cosas», ha contado Spicer en Twitter: la dispensa de James Mattis como nuevo secretario de Defensa, las nominaciones formales de su Gabinete para el Senado y la proclamación del Día del Patriotismo» The George W. Bush reaction cam during Trump's inauguration speech was lit pic.twitter.com/x33V19MLTn— Max Tani (@maxwelltani) 20 de enero de 2017 19.29 El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha felicitado a Donald Trump, que ha jurado el cargo de presidente de EE.UU., y auguró que la alianza entre los dos países será «más fuerte que nunca», publicó en sus redes sociales. «Felicitaciones a mi amigo presidente Trump. Deseando trabajar cerca de ti para hacer la alianza entre Israel y los EEUU más fuerte que nunca», difundió en Facebook y Ttwitter Netanyahu dos horas antes de la ceremonia de investidura. 19.28 El ya expresidente estadounidense Barack Obama agradeció hoy a sus seguidores y al personal que le ha acompañado en la Casa Blanca por haber demostrado «el poder de la esperanza» y se despidió con su lema de campaña: «Sí, se puede. Sí, pudimos». 18.48 Barack y Michelle Obama han abandonado el Capitolio en un helicóptero oficial 18.42 El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha deseado hoy éxito en su gestión al nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, y que acierte en sus decisiones, y ha confiado en que se mantengan las buenas relaciones que Estados Unidos tiene con España, como «socios y aliados». 18.26 La jovencísima Jackie Evancho canta el himno de Estados Unidos en la toma de posesión de Donald Trump. Evancho, de 16 años, apareció por primera vez en el programa de televisión «Got Talent» de Estados Unidos a los 10. La cantante estadounidense Jackie Evancho llega al CapitolioPres. Trump at conclusion of #inauguration address: "Thank you, God bless you, and God bless America" https://t.co/aemExNNIyt pic.twitter.com/jATr2DPP8X— ABC News Politics (@ABCPolitics) 20 de enero de 2017 18.24 Presidente Trump, el nuevo twitter de Donald Trump, que sin tuitear aún ya cuenta con casi 4 millones de seguidores. Michelle y Barack Obama han mantenido sus cuentas @FLOTUS44 | @POTUS44 18.23 La nueva presidencia estrena Twitter de la Casa Blanca: «Ya es oficial. ¡Nuestro 45º Presidente ha jurado el cargo y no podríamos estar más emocionados!» It’s official. Our 45th president has taken the oath of office & we couldn't be more excited! Congratulations to @POTUS Trump #Inauguration— The White House (@WhiteHouse) 20 de enero de 2017 18.18 Donald Trump concluye su discurso como nuevo presidente de Estados Unidos con «Dios bendiga a América». Sus palabras, cargadas de patriotismo, han ido dirigidas como en la campaña a las clases medias perdedoras de la globalización. Mantiene así su retórica de campaña. Nueva cuenta de Twitter de la primera dama Melania Trump 18.13 «No queremos imponer nuestro modo de vida, solo queremos ser un modelo para el mundo. Erradicaremos el terror de la faz de la tierra». 18.10 «America, first!». Donald Trump promete ganar como nunca antes y recuperar los sueños de los norteamericanos. Ha recurrido a la Biblia para apelar a la solidaridad. «Siempre estaremos protegidos por nuestro ejército, policía y por Dios!» «Que nadie os diga que esto no se puede hacer. Y lo más importante. Dios nos protegerá» 18.09 «Hemos hecho ricos a muchos otros países. Millones y millones de trabajadores se han quedado atrás. La riqueza de la clase media se ha redistribuido por todo el mundo. Pero esto es el pasado y ahora miramos hacia el futuro.» 18.09 Donald Trump deja atrás el «Yes, we can» para decir al pueblo norteamericano: «Este es vuestro momento. Estados Unidos, primero». 18.06 «El 20 de enero se recordará como el día que el pueblo estadounidense volvió a controlar las riendas de su país. Este es vuestro día y Estados Unidos es vuestro país». 18.04 «Durante mucho tiempo la élite de Washington se ha quedado con la riqueza del pueblo. Los trabajos se iban y las fábricas se iban. El establishment se protegía a sí mismo y no a los ciudadanos de nuestro país. Sus triunfos no eran los del pueblo», empieza Trump con un tono mesiánico. 18.02 Trump, tras saludar a los expresidentes presentes en la inauguración, habla de retos de Estados Unidos, de la construcción de su país. Agradece a los Obama por el «gran proceso de transición». 18.02 Habla Trump 18.00 Llegó el momento. Donald Trump ya es presidente de Estdos Unidos. Saluda a Barack Obama y Joe Biden, arropado Trump por su familia. 17.59 Donald J. Trump jura como presidente de Estados Unidos ante el presidente de la Corte Suprema John Roberts. «Yo Donald John Trump juro solemnemente que ejerceré fielmente el cargo de Presidente de Estados Unidos, y hasta el límite de mi capacidad, preservar, proteger y defender la Constitución de los Estados Unidos» 17.57 Lo que se escucha en estos momentos es el Hail Columbia, himno oficial de la vicepresidencia de los Estados Unidos. 17.53 «Yo Michael Pence juro solenmenmte que daré apoyo y defenderé la constitución de los Estados Unidos contra cualquier enemigo interno y externo, que me mantendré leal y sincero, que asumo esta obliugación con total libertad sin ningún tipo de reserva o deseo de huir y que cumpliré los deberes que comportan el cargo que ahora asumo, con la ayuda de Dios». Mike Penco ha jurado como nuevo vicepresidente de Estados Unidos (el número 58). «Que dios me ayude», ha concluido. Luego ha abrazado a su esposa Karen y a otros miembros de su familia. Donald Trump, junto a Barack Obama- AFP 17.50 Donald Trump está a punto de jurar como el 45 presidente de EE.UU. 17.47 El coro de la Universidad de Missouri ha cantado antes de la toma de posesión de Donald Trump. Así es este país. Fe, valores y unidad. Aunque esto último ahora esté en entredicho https://t.co/zySP6GTcUs— Manuel Erice (@manuelerice) January 20, 2017 17.44 El cardenal Timothy Michael Dolan, arzobispo de Nueva York; el pastor evangelista Samuel Rodriguez; y la pastora Paula White-Cain han pronunciado unas oraciones en honor a Donald Trump y Mike Pence, futuros presidente y vicepresidente de Estados Unidos. 17.37 El senador Roy Blunt ha hablado de la importancia del discurso de toma de posesión a lo largo de la historia de los Estados Unidos. 17.36 Bandas militares amenizan a los asistentes desde antes de empezar la ceremonia, mientras que la cantante de 16 años Jackie Evancho interpretará el himno nacional ante la concurrencia. 17.33 Lo que parecía imposible para muchos hace justo un año está a unos instantes de hacerse realidad. El magnate y outsider político Donald Trump va a tomar posesión como presidente. Ahora espera el turno para hablarle al país y al mundo entero, atento a lo que será su mandato. 17.31 El 45ª presidente de Estados Unidos sale a escena entre aplausos y va a tomar la palabra ante el pueblo norteamericano , su esposa y el hasta hoy presidente de EE.UU., Barack Obama. 17.29 Sale el que fuera gobernador de Indiana y nuevo vicepresidente de EE.UU., Mike Pence. Pence, congresista por Indiana entre 2001 y 2013, guarda buenas conexiones de ese periodo en Washington, donde batalló por la disciplina fiscal, un Gobierno federal con menos peso, una política de defensa fuerte, restrictivas leyes migratorias y una agenda social rigurosamente conservadora. Es decir, por el abecé de la ortodoxia republicana. «Es un candidato que cumple todos los requisitos». 17.28 Trump ha sido recibido por sus simpatizantes con vítores y aplausos al llegar desde la cara oeste del Capitolio para jurar su cargo ante el juez y magistrado jefe del Tribunal Supremo, John Roberts, y con su mano derecha sobre la biblia que usó el presidente Abraham Lincoln (1861-65) en la asunción de la Presidencia. 17.27 La ceremonia tiene lugar en las escalinatas del Congreso, frente a la inmensa explanada del National Mall, donde centenares de miles de simpatizantes del ganador de las elecciones de noviembre se congregan pese a una lluvia intermitente y el frío. 17.26 La imagen de unidad de los presidentes saliente y entrante es rotunda. Han salido juntos de la Casa Blanca y han llegado juntos al Capitolio https://t.co/T3H5pSrPd6— Manuel Erice (@manuelerice) January 20, 2017 17.24 Los primeros tuits comparando a Melania Trump con Jackie Kennedy Melania Trump reflects Jackie Kennedy in her Ralph Lauren ensemble for #InaugurationDay. https://t.co/3396jLSsdh pic.twitter.com/TpRd3WO3bb— NBC Nightly News (@NBCNightlyNews) 20 de enero de 2017Aparición de la primera dama Melania Trump 17.22 Manifestantes vestidos de negro han roto escaparates y ventanillas de coches en una marcha en Washington contra el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, en poco más de una hora tomará posesión del cargo. Los manifestantes, unos 500, también han atacado una sucursal de Bank of America, un restaurante McDonalds y un Starbucks, provocando la intervención de la Policía antidisturbios, que ha respondido con spray pimienta y granadas aturdidoras. La multitud, que portaba pancartas y al menos un cartel en el que se podía leer 'Make racist afraid again' (Haced que los racistas teman de nuevo), emulando al lema de Trump 'Make America great again', se han dispersado ante la intervención de la Policía. 17.20 Sigue en streaming la toma de posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. 17.16 La llegada al Capitolio, primero seria, luego sonriente, de @HillaryClinton, exrival de Trump #AFP pic.twitter.com/8F5BSuztXN— Agence France-Presse (@AFPespanol) January 20, 2017 17.14 Cientos de personas se han reunido este viernes en las inmediaciones de la plaza DuPont en Washington en una concentración por la legalización de la marihuana, en la que se repartieron miles de cigarrillos gratis, que discurre en paralelo con la investidura del presidente electo de EE.UU., Donald Trump. 17.13 Obama ha abandonado definitivamente la Casa Blanca tras ocho años de presidente. 17.12 El equipo de Trump ha recaudado 100 millones de dólares para financiar su #Inauguration , una cifra récord en la historia de EE.UU., informa el instituto The Hispanic Council. 17.07 El ex presidente estadounidense Bill Clinton y la primera dama Hillary Clinton llevan ya unos minutos en la inauguración presidencial de Donald Trump en el Capitolio de los Estados Unidos en Washington DC. 17.04 «Estoy aquí hoy para honrar nuestra democracia y sus valores. Nunca dejaré de creer en nuestro país y su futuro» I'm here today to honor our democracy & its enduring values. I will never stop believing in our country & its future. #Inauguration— Hillary Clinton (@HillaryClinton) January 20, 2017 17.02 El presidente saliente de EE.UU., Barack Obama, y su esposa, Michelle, partieron de la Casa Blanca junto al mandatario electo, Donald Trump, y su mujer, Melania, para participar en la ceremonia de transmisión de mando ante el Capitolio. Primero se vio salir de la Casa Blanca a Michelle y Melania, que subieron al mismo vehículo blindado, y después hicieron lo mismo el vicepresidente saliente, Joseph Biden, y su sucesor, Mike Pence. Por último, Obama y Trump se montaron en otra limusina blindada para recorrer los casi 3 kilómetros de la Avenida Pensilvania que separan la Casa Blanca del Congreso. Los Obama y los Trump tomaron un té protocolario en la Casa Blanca, a puerta cerrada, antes de salir hacia el Capitolio. Melania Trump, quien entregó a los Obama un regalo a su llegada a la Casa Blanca, lleva un vestido de dos piezas de Ralph Lauren en tono azul claro, con guantes y zapatos de tacón a juego, y el pelo recogido, en un estilo que recordaba a la fallecida primera dama Jackie Kennedy. Informa EFE La policía ayuda a varias personas que trataban de asisitir al desfile de investidura y que han sido bloqueados por los manifestantes ubicados en la avenida Pennsylvania, en protesta contra el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, en Washington- EFE 16.58 Barack Obama y Donald Trump se dirigen en estos momentos al acto en directo en torno al capitolio. Imagen de las limusinas presidencialesCuenta atrás para la salida de "Trump, el triunfo del showman", escrito con la colaboración de @Muni_Jensen y publicado por @EEncuentro pic.twitter.com/yoOlE41QEC— Manuel Erice (@manuelerice) 16 de enero de 2017 16.54 Cerca de 30.000 agentes vigilan las calles de Washington antes de la toma de posesión de Donald Trump como el 45º presidente de Estados Unidos. 16.51 Imágenes de las protestas antes de la llegada de Donald Trump "Si se puede" When protests converge - part 3" #DeploraBall #InaugurationDay pic.twitter.com/2gVTwi0svj— ChuckModi (@ChuckModi1) 20 de enero de 2017 16.45 Los Obama han recibido a los Trump en la escalinata de la Casa Blanca, donde se han saludado, con un abrazo, en el caso de las mujeres. Melania, vestida con un traje de chaqueta y falda azul claro firmado por Ralph Lauren al estilo Jackie Kennedy, ha entregado a Michelle una caja de la exclusiva joyería Tiffany's. Ambos matrimonios han tomado el té acompañados del vicepresidente saliente, Joe Biden, y de quien pronto le dará el relevo, Mike Pence, así como de los líderes demócratas y republicanos del Congreso, todos acompañados por sus parejas. Movimientos de apoyo y de protesta en Washington instantes previos a la llegada de Donald Trump- AFP Flags that flew on the first and last day of President Obama's presidency presented to him and First Lady Michelle Obama as a parting gift. pic.twitter.com/Z8DwZKOlna— ABC News (@ABC) January 20, 2017 16.19 Los Obama reciben de regalo las banderas que ondearon en el primer y último día de su presidencia. 16.12 Según una encuesta de la cadena ABC y el diario The Washington Post, en este momento un 40 % de los estadounidenses tiene una opinión «favorable» acerca de Donald Trump, frente a un 54 % que afirma poseer una impresión «desfavorable» sobre el presidente entrante. 16.08 El Kremlin ha informado que el presidente ruso, Vladimir Putin, no tiene previsto seguir la toma de posesión de Donald Trump, después de una campaña electoral en la que a menudo se ha mencionado su proximidad con el presidente ruso. Donald Trump y Barak Obama, junto con Melania Trump y Michelle Obama, se reúnen en la Casa Blanca- AFP 15.56 Tras la misa, Trump y su esposa se dirigen a la Casa Blanca para desayunar con los Obama, con quienes conversarán durante una hora antes de encaminarse hacia el Capitolio y dar comienzo a la ceremonia. 15.51 Exactamente a las doce del mediodía, hora en Washington, Trump jurará el cargo de presidente de EE.UU. sobre la Biblia, como es tradicional. La novedad es que el presidente entrante ha querido incorporar las Sagradas Escrituras que le regaló su madre cuando tenía doce años, por lo que la jura se llevará a cabo sobre dos biblias. 15.49 Donald Trump ha afirmado este viernes en Twitter que hoy «comienza el trabajo» y que «el movimiento continúa», apenas cuatro horas antes de jurar el cargo para convertirse en el presidente número 45 del país. It all begins today! I will see you at 11:00 A.M. for the swearing-in. THE MOVEMENT CONTINUES - THE WORK BEGINS!— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 20 de enero de 2017 15.44 El vicepresidente electo Mike Pence se ha reunido con su predecesor Joseph Biden en la Casa Blanca. .@VP greets his successor at the White House. pic.twitter.com/zhhpIvcQri— Jeff Mason (@jeffmason1) 20 de enero de 2017 15.43 El presidente saliente, Barack Obama, se ha despedido este viernes del Despacho Oval, donde pasó unos minutos apenas tres horas antes de entregar el cargo a su sucesor en la Casa Blanca, Donald Trump. 15.43 Wall Street ha abierto, día de la investidura de Donald Trump como nuevo presidente de EE.UU., con ganancias y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, subía un 0,39 %, el selectivo S&P 500 avanzaba un 0,41 % y el índice compuesto del mercado Nasdaq, un 0,43 %. 15.35 La investidura de Trump ha empezado con su visita a un oficio religioso en la Iglesia Episcopal de San Juan, junto a la Casa Blanca. 15.30 Buenas tardes a todos. Por fin ha llegado el día D y la hora H en la que el controvertido magnate, que irrumpió hace año y medio en la escena internacional y al que pocos tomaban en serio, va a tomar posesión como presidente de Estados Unidos.














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