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Que no ocurra otra estafa y engaño a los venezolanos


  • Samsung niega haber pagado a la presidenta surcoreana a cambio de tratos preferencialesEl vicepresidente del Grupo Samsung, Jay Y. Lee, ha negado toda relación con el escándalo de abuso de poder y chantaje efectuado por la confidente de la presidenta surcoreana, Park Gyun Hye, a varios conglomerados de empresas nacionales, entre ellos la propia firma electrónica. Lee comparece este martes junto a otros ocho dirigentes de los llamados «chaebol», agrupaciones de empresas surcoreanas como Samsung o Hyundai, a los que supuestamente la confidente Choi Soon Sil intentó presionar para que hicieran donaciones a fundaciones sin ánimo de lucro a cambio de recibir un trato preferencial. La presidenta ha sido directamente relacionada con estas actividades ilícitas. «Sí que recibimos solicitudes de donaciones en ámbitos com la cultura o el deporte pero no recuerdo haber pedido donaciones a la presidenta en un 'quid pro quo'», ha declarado Lee en comentarios recogidos por la agencia de noticias surcoreana Yonhap. «Estoy profundamente avergonzado. Jamás volveremos a involucrarnos en un escándalo político», ha añadido. Este escándalo ha sido uno de los más graves de la historia reciente del país. Desde hace semanas, decenas de miles de personas salen regularmente a las calles para exigir la dimisión de la presidenta surcoreana, quien ha aceptado dejar el cargo en abril si se mantiene la presión, y si un grupo de diputados críticos no consigue aprobar antes una moción de censura.
  • Japón asegura que Abe no pedirá perdón en su vista a Pearl HarborEl primer ministro japonés Shinzo Abe se convertirá en el primer mandatario nipón en visitar Pearl Harbor, coincidiendo con el 75 aniversario del ataque por sorpresa del ejército japonés a la base estadounidense que causó la muerte de 2.400 militares y civiles y desencadenó la entrada de EE.UU. en la II Guerra Mundial. Sin embargo, el Gobierno japonés ha asegurado que el primer ministro rendirá un homenaje a las víctimas pero no ofrecerá una disculpa durante su visita a la base estadounidense de Pearl Harbor a finales de diciembre. «Esta visita es para honrar las almas de los fallecidos en la guerra, no es para pedir perdón», ha defendido el ministro portavoz, Yoshihide Suga durante una rueda de prensa. Durante su visita a Hawaii el 26 y 27 de diciembre, el primer ministro estará acompañado por el ministro nipón de exteriores Fumio Kishida, que la calificó el gesto como «una muestra de la reconciliación entre Japón y EE.UU». Abe y el presidente estadounidense Barak Obama, que acompañará al mandatario durante la visita a la base y que acabará su mandato en enero, celebrarán su última cumbre en Hawaii. «La reunión será un ejemplo más del gran papel que la alianza entre Japón y EEUU tiene para la paz y la estabilidad en la región Asia Pacífico y la comunidad internacional», ha apuntado el canciller nipón en declaraciones a los medios. El pasado mayo, Obama realizó una histórica visita a Hiroshima y se convirtió en el primer presidente de EEUU en ejercicio en viajar a la ciudad nipona sobre la que hace 71 años durante la II Guerra Mundial las tropas estadounidenses lanzaron una bomba nuclear. El actual inquilino de la Casa Blanca aprovechó la visita para rendir homenaje a las más de 140.000 víctimas inmediatas del ataque atómico y aunque no expresó una disculpa defendió la idea de conseguir un mundo sin armas nucleares.
  • El martirio judicial de Shawkan, reportero confinado por tomar fotos en EgiptoCuando Mahmoud Abu Zeid, más conocido como Shawkan, cogió su cámara el 14 de agosto de 2013, no sabía que no volvería a tomar libremente una fotografía más. Ese día, mientras cubría cómo las fuerzas de seguridad egipcias dispersaban violentamente la sentada de partidarios del islamista y depuesto presidente Mohamed Morsi, fue detenido: desde entonces, ha pasado más de tres años en prisión preventiva, más de 1.000 días antes de que siquiera comenzara el juicio que se reanudará finalmente el próximo 10 de diciembre. «La ordalía de Shawkan –detenido injustamente y que enfrenta cargos sólo por su trabajo como periodista- parece continuar indefinidamente», señalan desde Amnistía Internacional. La primera sesión de su juicio se programó para el 12 de diciembre de 2015, más de 800 días después de su arresto. Desde entonces, el juicio se ha pospuesto en nueve ocasiones, por razones tan peregrinas como «motivos de seguridad que impedían el traslado de los acusados desde la cárcel a los juzgados» (aducida por el Directorado de Seguridad el 28 de junio, pospuesto hasta el 9 de agosto) o la falta de espacio en la sala (pospuesto del 12 de diciembre al 6 de febrero, pospuesto nuevamente por la misma razón al 26 de marzo). El 19 de noviembre Shawkan pudo finalmente hablar ante el juez, pero el juicio volvió a posponerse hasta el 10 de diciembre. «(Retrasar los juicios) es una táctica que hemos visto una y otra vez en las Cortes de Justicia egipcias, que se utiliza para castigar a periodistas, críticos y opositores, y que es increíblemente cruel porque está manteniendo entre rejas a gente como Shawkan, cuando no es una amenaza y no hay evidencias contra él», critica a ABC el investigador para Egipto de AI, Nicholas Piachaud. «Estoy pagando mi pasión con mi vida» Junto a Shawkan son juzgadas otras 738 personas, la mayoría partidarios del expresidente Morsi, y que enfrentan cargos de posesión de armas, manifestación ilegal, intento de asesinato y asesinato. Un juicio masivo que tampoco es una novedad en la campaña de represión del Ejecutivo egipcio contra partidarios de la Hermandad Musulmana o activistas y periodistas críticos. Según sus abogados, Shawkan sólo cargaba con su cámara cuando fue detenido junto a otros dos periodistas, un fotógrafo francés y un reportero estadounidense, que fueron liberados al poco tiempo. Shawkan, de nacionalidad egipcia, fue trasladado a la tristemente célebre prisión de Tora, “un cementerio”, según el propio Shawkan. En cada visita a la cárcel está más delgado y anémico. Padece Hepatitis C y se le ha impedido el tratamiento «En cada visita está más delgado y anémico, parece un esqueleto. Shawkan padece Hepatitis C y se le está impidiendo recibir tratamiento. Su salud física y psicológica se están deteriorando rápidamente», cuenta a ABC Ahmed Abu Seif, amigo de la infancia, quien insiste en que la única afiliación de Shawkan era el fotorreporterismo, y que no se metía en política. Un mensaje que Shawkan repitió en la última de sus tres cartas desde prisión: «Mi pasión es la fotografía, pero estoy pagando el precio de mi pasión con mi vida. Sin ella, una parte de mi está perdida«. Shawkan, cuyas fotografías han ilustrado reportajes de Time Magazine, Die Zeit, BILD o la agencia Demotix, fue detenido por documentar la «masacre de Rabaa», sostiene uno de sus abogados, Karim Abdel Rady. En Raba, los choques entre las fuerzas de seguridad egipcias y manifestantes partidarios de Mohamed Morsi se cobraron la vida de más de 600 personas, según datos de organizaciones internacionales. Próxima sesión, el 10 de diciembre Precisamente su labor como fotorreportero en las calles y las plazas egipcias es la que ha premiado este noviembre el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ). Shawkan, de 29 años, recibió in absentia el Premio Internacional por la Libertad de Prensa. «Hay algo increíble en observar ahora el trabajo de Shawkan, en 2016, porque… se detuvo 2013», dice Yasmin El Rifae, investigadora del CPJ en Oriente Medio y Norte de África. La próxima sesión del juicio será el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos. Sus abogados han presentado pruebas de que Shawkan padece Hepatitis C con la intención de que sea liberado para su tratamiento, pues temen que el juicio se alargue mucho más: «Puede tomar entre 20 y 30 sesiones tan sólo escuchar a los testigos de la acusación», señaló al diario CairoPost un abogado del caso, Taher Abu el-Nasr. Amnistía Internacional ha renovado su llamada de auxilio por la libertad de Shawkan, desconfiando de un juicio justo para el periodista, que personifica la lucha de otros muchos egipcios detenidos por protestar contra el Gobierno del presidente Abdelfatah Al Sisi. «Es un show de juicio masivo, y no va a otorgar ninguna justicia», concluye Piachaud.
  • Renzi perdió por enfrentarse a los sectores más poderosos de la sociedad italianaEra una derrota anunciada. El pueblo italiano se ha revuelto y ha votado para echar al «césar». La causa no ha sido solamente el auge del populismo. Las motivaciones son bastante más complejas. Curiosamente, el jefe de Gobierno que seguramente ha hecho más reformas en menos tiempo que nadie en un país tradicionalmente inmovilista ha sido obligado a dimitir por un resultado desastroso, superior incluso al que habían previsto las encuestas más negativas. Esas reformas no han calado, creándose un sentimiento transversal que ha dado lugar al «antirenzismo»: una muy heterogénea mezcla de derecha, «grillini», izquierda de su propio partido, sindicatos, sectores ultracatólicos y profesores votaron contra el primer ministro. Lo sorprendente es que el 25 mayo del 2014, en las elecciones europeas, llevó a su Partido Democrático a obtener el 40,8%, cifra que nunca había logrado un partido de izquierda. Algunas de sus reformas crearon esperanza, como la del «Desbloqueo Italia», para agilizar las obras públicas; la ley «Después de nosotros», para no dejar desamparados a los hijos discapacitados que pierden su padres; la abolición de las provincias, el «divorcio breve», frente a la eterna burocracia italiana... También quitó el impuesto a la primera casa y bajó otros impuestos. Su hiperactividad despertó simpatías, en un país acostumbrado a la lentitud, burocracia y el reenvío permanente de las reformas. Pero otros cambios comenzaron a levantar ampollas, como la reforma laboral «Jobs Act», para desarrollar el mercado del trabajo con el despido libre, lo que le enfrentó a los sindicatos, a los que subestimó en sus declaraciones. Su reforma de la escuela le enemistó con el profesorado, que se puso en pie de guerra, con huelga incluida, al no aceptar entre otras cosas que al director del colegio se le diera una gran autonomía para adoptar decisiones. Bastaba hablar con un profesor para comprender el odio que comenzaba a germinar contra Renzi. Otra de sus reformas, la ley de «Uniones civiles», el matrimonio homosexual, le granjeó la animadversión de los integristas católicos, que le organizaron un fin de semana el «Family Day» con el mensaje: Renzi ha traicionado la moral católica, nos acordaremos de ello en el día del referéndum sobre la reforma constitucional. Se la tenían jurada y esa ocasión dorada llegó ayer. Sin escuchar a nadie Pero la opinión pública comenzó a percatarse de que muchas de sus promesas no se cumplían, no había crecimiento económico y la crisis seguía Frente a las protestas y voces discordantes, él seguía conduciendo a mil por hora su locomotora, sin escuchar a casi nadie. Renzi siguió siempre con una frenética actividad, sin darse un respiro. Pero la opinión pública comenzó a percatarse de que muchas de sus promesas no se cumplían, no había crecimiento económico y la crisis seguía. La gente percibió que a menudo Renzi se comprometía a una cosa y hacía otra. Por ejemplo, había prometido una reforma de la RAI (Radiotelevisión pública italiana), para hacerla independiente del gobierno de turno, siguiendo el modelo de la BBC británica. Pero acabó controlando la RAI, colocando incluso como director general a una persona de su máxima confianza, Antonio Campo Dall’ Orto. En lugar de centrarse en estas urgencias, el primer ministro italiano se marcó como objetivo fundamental reformar la Constitución, que había entrado en vigor en 1948 para demostrar que él era capaz de encontrar una solución a un debate que Italia mantenía desde hace más de 30 años. Pero se quedó solo, porque con su arrogancia no supo conciliar voluntades, abandonando otras reformas más necesarias, imprescindibles para una reforma constitucional, cometiendo además el grave error de anunciar hace un año que si la reforma no se aprobaba, él se marchaba a casa. Desde ese momento, toda la oposición, incluido la izquierda de su propio partido, luchó para desgastarlo y causar la caída del Gobierno. Solo tres regiones Encerrado en su mundo, ni siquiera supo escuchar la voz de alarma de personas de su confianza. Por ejemplo, un famoso empresario italiano, Oscar Farinetti, amigo de Renzi, le advirtió el 6 de noviembre: «Estamos volviéndonos antipáticos. Hay que ser de nuevo simpáticos y admitir alguna vez que también nosotros tenemos miedo». La alarma del amigo tampoco fue escuchada. Era demasiado tarde. El voto del «no» ya estaba en la mente de muchas familias de una clase media destruida por la crisis, sin esperanza de futuro para sus hijos y nietos. Los jóvenes sin trabajo (35 %) ya no creían en sus promesas, los salarios no llegan a final de mes y muchos trabajadores se sienten amenazados por la inmigración (más de 170.000 inmigrantes han llegado en lo que llevamos de año), una bandera enarbolada por los populistas. Han sido estas clases más desfavorecidas, las que viven en el sur, las que han hecho aumentar la afluencia y han dado el empujón definitivo para echar a Renzi. Solo en tres regiones del Norte, entre las más ricas, lo han apoyado: Trentino-Alto Adige, Emilia-Romagna y su propia región, Toscana. En las otras 17 se impuso el «no». Hoy la pregunta que se hace Italia es ¿qué hará Renzi?. Dada su ambición, su horizonte no es el de expremier David Cameron, inmortalizado sentado en un banco comiendo fish and chips.
  • Merkel abre campaña prometiendo expulsar más refugiadosPragmática como siempre, Angela Merkel encara el complicado año electoral en el que se presentará a su cuarta legislatura calculando que lo que más pesa en el electorado son la crisis de los refugiados y los beneficios constantes y sonantes, por lo que ayer anunció las dos promesas electorales sobre las que girará toda su campaña: aumentar las expulsiones de refugiados sin derecho a obtener el estatus de asilo y subidas cero de impuestos durante los próximos cuatro años, incluso alguna rebaja. «Descartamos completamente cualquier subida de impuestos y lo formulamos con claridad», figura en el documento que la directiva de la Unión Cristianodemócrata cerró anoche a toda prisa, debido a cambios de última hora exigidos por el ala más a la derecha de la CDU. «Si alguien, incluso un enfermo, consigue superar el difícil viaje por el Mediterráneo y los Balcanes pero no tiene perspectivas de ser admitido aquí legalmente como refugiado, debe ser posible repatriarlo en avión pocas horas después», explicó el vicepresidente del partido, Thomas Strobl, ministro del Interior del estado de Baden-Württemberg y deseoso de acercar el partido a los hermanos socialcristianos de Baviera (CSU), que harán campaña junto a Merkel tapándose la nariz debido a la negativa de la canciller alemana de incluir en su programa un cifra tope anual de extranjeros que puedan entrar en Alemania y que ellos fijarían en 200.000. Congreso del CDU Con estos dos puntos como reclamo y pretendiendo haber cuadrado el círculo, Merkel se presenta hoy ante el congreso de la CDU en Essen del que debe salir proclamada como candidata electoral, pero en el que tendrá que enfrentar críticas a su política de inmigración de los últimos dos años. «Alemania seguirá brindando acogida y protección, pero solo a aquellos que realmente sufren persecución», ha terciado el secretario general de la CDU, Peter Kauder, sin dar respuesta al tema más controvertido que debe resolver este congreso: cómo repatriar físicamente a todos los refugiados sin derecho a asilo e inmigrantes ilegales que hayan entrado en el país. No será tan sencillo como cuadrar un programa electoral de compromiso, ya que la actualidad enfrenta a Merkel a diario con la realidad social que deja tras de sí la crisis de los refugiados. El último escándalo ha surgido este pasado fin de semana, cuando los informativos de la primera cadena de la televisión pública alemana ARD evitaron informar sobre un suceso que conmocionaba a la opinión pública a través de las redes sociales. La policía de Friburgo ha probado gracias a pruebas de ADN que fue un refugiado afgano de 17 años quien violó y asesinó brutalmente a una joven estudiante de medicina de 19 años, Maria L.. No se trata ni mucho menos del primer suceso de este tipo y está a punto de cumplirse el aniversario de la horrible Nochevieja de Colonia, en la que más de mil mujeres fueron sexualmente agredidas en una serie de ataques en grupo por parte de refugiados que han quedado en su mayoría impunes debido a la imposibilidad de establecer las identidades de los atacantes. Esta es la realidad que va a acompañar como una lluvia constante la campaña y que beneficia el ascenso del partido xenófobo y anti europeo Alternativa para Alemania (AfD), el peor enemigo de Merkel. La celebración de este congreso supone para Merkel cerrar un círculo personal. Fue también en un congreso de la CDU en Essen, en 2000, cuando fue elegida por primera vez presidenta del partido, dos años después de que Helmut Kohl perdiese las elecciones contra el socialdemócrata Gerhard Schröder y en un momento muy difícil por el peso del escándalo de la financiación ilegal. Merkel, incombustible, está segura de poder relanzar su programa y acude al congreso apremiando al trabajo: «¡vamos! ¡tenemos mucho por hacer!».
  • May lucha en el Supremo para no llevar el Brexit al ParlamentoEl Tribunal Supremo británico, ubicado en un edifico neogótico en la plaza del Parlamento, cuenta con un servicio de vídeo que ofrece sus sesiones vía web. La audiencia suele ser mínima. Sin embargo 300.000 usuarios se han dado de alta esta vez para seguir el recurso del Gobierno para no llevar el Brexit al Parlamento, cuya vista comenzó ayer. El pleito se ha convertido en un gran espectáculo mediático en el Reino Unido, partido en dos por la cuestión europea tras un referéndum en el que el Leave ganó con el 51,9%. Hay 80 periodistas en la sala y se ha pedido catering para servir 2.500 cafés y tés en los cuatro días de sesiones. El fallo llegará a comienzos de enero. Si el Supremo ratifica que el Gobierno debe llevar al Parlamento la aprobación del artículo 50, que inicia el Brexit, supondrá un revés político para May, empecinada en activar la salida sin escuchar a la cámara. Pero el Brexit no se paralizará. En todo caso se podría demorar un poco el plazo fijado por la primera ministra, que quiere invocar el artículo 50 antes de finales de marzo. Los laboristas no están dispuestos a hacer algo tan impopular como desoír el mandato de las urnas y bloquear el Leave en los Comunes. Pero sí presentarán enmiendas para suavizar las condiciones de salida. En realidad el Gobierno de May ya está aflojando. Las bravatas del Brexit duro que declaró a comienzos de octubre se han ido aguando tras la devaluación de la libra y el lastre presupuestario (el país tendrá que endeudarse en 143.000 millones de euros más). La semana pasada, el ministro para la Salida de la UE, el eurófobo David Davis, sorprendió anunciando que el Gobierno podría aceptar seguir contribuyendo al presupuesto de la UE tras completar los dos años de la negociación de salida, a fin de salvaguardar el acceso de las empresas británicas al mercado único europeo. También admitió que el Reino Unido podría seguir recibiendo a trabajadores comunitarios de baja cualificación. «Enemigos del pueblo» Los manifestantes tiñeron ayer de colorido el inicio de la vista. Los europeístas se presentaron en un autobús de dos pisos, disfrazados con las togas rojas que visten los once jueces del Supremo, a fin de darles su apoyo. Los magistrados están siendo criticados de manera visceral por la prensa amarilla eurófoba, que los tacha de «enemigos del pueblo». El encono ha llegado al punto de que el presidente del tribunal, Lord Neuberg, explicó que no se trata de un debate político, sino que los jueces se limitarán «a decidir acorde a la ley». Neuberg es uno de los señalados, porque tras el referéndum su mujer tachó el Brexit de «loco y malo». El argumento de la demandante Gina Miller, una ejecutiva mulata nacida en la Guayana, es que dado que el país entró en la UE por la Ley de Comunidades Europeas de 1972, aprobada en el Parlamento, no puede salir a menos que derribe esa norma con otra ley. El Alto Tribunal le dio la razón en octubre. El fiscal general del Estado, que presentó ayer la argumentación del Gobierno, defendió la primacía de la voluntad del pueblo, expresada en las urnas, y el derecho del Gobierno a activar el artículo 50 con poderes ejecutivos -la llamada «prerrogativa real», vestigio del absolutismo monárquico- y sin pasar por el Parlamento. «La prerrogativa real no es una reliquia antigua, sino un pilar fundamental de nuestra Constitución y nuestro Estado soberano», argumentó.
  • Tras su éxito, Grillo busca en internet un candidato a «premier»El viento sopla a favor de la derecha y de los populismos. Este es el sentimiento que manifestaban las distintas fuerzas populistas en Italia, con la confianza de convertir al país en la tercera etapa de una carrera triunfal de lo que ellos empiezan a llamar «internacional populista»: tras el Brexit en Gran Bretaña y la victoria de Donald Trump en Estados Unidos, ha llegado la hora de Italia, afirmaban. Pero la verdad es que la dimensión del triunfo no la esperaban: ha superado todas sus expectativas, como reconoció el cómico Beppe Grillo, líder de Movimiento 5 Estrellas (M5E). Cabe pensar que muchos italianos, en especial sus seguidores, han votado «visceralmente y no con la cabeza», como les había pedido. Grillo Reconoció que en la tarde del domingo había escrito dos textos para incluir en su blog, el más leído de Italia: uno por si ganaba el «sí» y otro con la esperanza del «no». Sus seguidores, acostumbrados a sus excentricidades y gritos, insultos disparatados y acusaciones a sus adversarios, se vieron sorprendidos con un mensaje por primera vez sereno en esta campaña: «Ha ganado la democracia. La respuesta de los italianos ha sido neta». Aparte de sus gritos, no se ha visto ninguna idea fuerte que permita suscitar esperanzas para una solución de los problemas La victoria del «no» tiene muchos padres que se la quieren apropiar, pero sí hay un claro triunfador, que puso continuamente en dificultad al dimisionario primer ministro, Matteo Renzi, obligándolo en ocasiones a seguirlo en su terreno. Éste ha sido el cómico Grillo. La verdad es que, aparte de sus gritos, no se ha visto en toda la campaña ninguna idea fuerte que permita suscitar esperanzas para una solución de los problemas de Italia. Ni en su caso, ni en el del líder de la xenófoba Liga Norte, Matteo Salvini. La coalición de populistas en Italia suma prácticamente el 50% del apoyo: Movimiento 5 Estrellas (30%), Liga Norte (15%) y Hermanos de Italia (5%). Pero el Movimiento de Grillo se clasifica como una fuerza única, que no desea «mezclarse» con ningún partido. En el horizonte no se ve que ninguna de estas fuerzas pueda responder a la crisis del país. Las experiencias de gobierno del M5E no pueden ser más decepcionantes. El ejemplo de Roma es emblemático. La abogada Virginia Raggi ganó la alcaldía con casi el 70% de los votos, pero los desastres de Roma continúan. Su acción de gobierno se basa, más que en las propuestas, en el «no» a ideas que podían haber lanzado a Roma, como por ejemplo los Juegos Olímpicos. Con la excusa de que no querían que en las contrataciones de obras se infiltrara la mafia y para no enriquecer a lo que ellos llaman «poderes fácticos» (Banca, constructores, empresarios), rechazaron organizar los Juegos, en lugar de haber aprovechado tal oportunidad para mostrar que el M5E está en condiciones de hacer limpieza de mafias y construir sin despilfarros. Grillo quiere aprovechar el actual momento de euforia y el viento que empuja a su Movimiento para pedir elecciones generales inmediatas. Lo repite igualmente Matteo Salvini. No deja de ser un gesto para la galería, porque Grillo necesita organizar y clarificar el M5E, dotándose de programa y un líder para las elecciones. Grillo ha anunciado ya los primeros pasos que dará, que serán siempre en la web, con la participación de sus simpatizantes vía Internet, porque considera que ahí está la base de la democracia. Así pues la Red volverá a ser de nuevo la gran protagonista de la política italiana. El M5E pretende mostrar su cara más gubernamental. Grillo quiere tener ya en enero, mediante votación en Internet, el líder que el Movimiento presentará como candidato en las próximas elecciones generales. El gran favorito es el diputado Luigi Di Maio, 30 años, vicepresidente de la Cámara de Diputados, sin ninguna experiencia de gobierno, un personaje sin oficio ni beneficio hasta que se enroló en el M5E y además bastante ignorante, aunque cuando aparece en televisión pretende mostrar que lo sabe todo. En septiembre, Di Maio llegó a comparar a Renzi con Pinochet, confundiendo Chile con Venezuela. «Renzi ha ocupado con arrogancia la cosa pública, como en los tiempos de Pinochet en Venezuela», escribió literalmente Di Maio en Facebook. Los populistas dan miedo Grillo y Salvini piden inmediatas elecciones, pero deberán sentarse a negociar una ley electoral, porque la actual no sirve para el Senado, ya que en el proyecto de reforma constitucional se había previsto convertirlo en una cámara territorial. El «Italicum» contempla un premio de mayoría del 55% de los escaños de la Cámara de Diputados a la lista que supere el 40% de los votos en la primera vuelta. Si este porcentaje no lo alcanza ninguna formación, habría segunda vuelta. Con este sistema de segunda vuelta, todos los sondeos indican que el Movimiento de Grillo ganaría claramente las elecciones. Salta por tanto el «Italicum» y se abre paso la idea de una nueva ley, con sistema proporcional y un premio de mayoría de solo 30 diputados. Grillo y su movimiento dan miedo y se intentará frenarlos en la medida de lo posible con una nueva ley electoral. La batalla será durísima.
  • Se declara juicio nulo el caso del policía que mató por la espalda a un afroamericano en Carolina del SurLa falta de consenso del jurado popular ha provocado el juicio nulo para un policía blanco que mató de un disparo en la espalda al joven Walter L. Scott, de raza negra, en North Charleston (Carolina del Sur) abril de 2015; un incidente grabado en vídeo por un transeúnte y que desató fuertes protestas de la comunidad afroamericana contra la actuación del agente, Michael T. Slager, por falsear supuestamente el escenario del tiroteo. A la espera de conocerse si los abogados de la familia de la víctima deciden volver a presentar el caso o si, por el contrario, se llega a un acuerdo a puerta cerrada, Slager permanecerá en libertad tras una resolución que recuerda a casos similares en los que un agente blanco fue acusado de uso excesivo de la fuerza hasta desembocar en un cargo por asesinato. Este mismo otoño, un jurado fue incapaz de alcanzar un consenso en el caso de un guardia universitario que mató a un joven motorista negro desarmado en Cincinnati. Lo mismo sucedió en diciembre del año pasado en Baltimore, en el caso de la muerte de otro hombre de raza negra, Freddie Gray. El agente Slager basó su defensa en que Scott portaba un táser -un arma que proporciona descargas eléctricas incapacitadoras- en la mano. «Es lo único que veo cuando cierro los ojos», declaró Slager desde el estrado la semana pasada, antes de reconocer que, en perspectiva, la situación podría haber concluido de manera «diferente». Slager aseguró que no recordaba más detalles del incidente, que comenzó con una disputa de tráfico. Ocho disparos Algunos de estos detalles, no obstante, están recogidos en un vídeo grabado por el transeúnte Feidin Santana en su teléfono móvil. En las imagenes, Slager y Scott forcejean antes de que el último se de a la fuga. Slager le apunta con el arma y dispara ocho veces. Cinco balas impactaron en el cuerpo de Scott. Una de ellas afectó a sus pulmones y a su corazón y acabó provocando su muerte. El informe del tiroteo apuntó que Slager y su compañero intentaron resucitar a Scott con masaje cardíaco pero ese momento no aparece en las imágenes. Es más, en ellas se aprecia que el agente se aproxima al cuerpo y deposita su propio táser al lado del cuerpo de Scott. El agente, durante su declaración, fue incapaz de explicar este comportamiento. El testigo, Santana, declaró que Scott en ningún momento arrebató el taser al agente.
  • Un juez del Supremo suspende temporalmente al presidente del Senado de BrasilUn juez del Tribunal Supremo ha suspendido temporalmente al presidente del Senado de Brasil, Renan Calheiros, quien la pasada semana pasó a ser procesado por supuesta corrupción. El magistrado Marco Aurélio Mello aceptó una petición del partido Rede Sustentabilidade y argumentó que, al convertirse en imputado, Calheiros no puede ser jefe del Senado porque se encuentra en la línea de sucesión de la Presidencia del país. El Supremo aceptó la pasada semana la denuncia presentada por la Fiscalía, que apunta que Calheiros recibió coimas de la constructora Mendes Júnior para pagar la pensión de una hija que tuvo fuera del matrimonio con la periodista Mónica Veloso.
  • ¿Quién es el nuevo portavoz de Daesh?Meses después de la muerte del líder propagandista Abu Mohammad al Adnani , el autodenominado Estado Islámico ya tiene sucesor. El aún desconocido Abu Hassan al Muhajir es el nuevo portavoz de Daesh, según un audio difundido por las redes yihadistas donde, con el título de «Recordaréis lo que os digo», Muhajir ha alentado a sus huestes a que atenten en los países implicados en la guerra contra el terror. Al Muhajir ha instado a los «soldados y partidarios de todo el mundo» a que ejecuten «operaciones» en los países donde residen. Sea como sea. «Atacadlos dentro de sus casas, mercados, carreteras y clubes, y quemar la tierra bajo sus pies», dice, refiriéndose a los ciudadanos de países fuera del control de Daesh. Poco se conoce de él. El portal de seguimiento terrorista SITE Intelligence Group alega que su perfil bajo se deba a que Daesh trate de protegerlo de posibles ataques. Este audio difundido por Furqan, una matriz de «medios» vinculados a Daesh, consta de 24 minutos de duración. Una vez publicado el clip, este se ha propagado rápidamente por la gran cantidad de foros y perfiles en redes sociales afines al grupo yihadista. Estados Unidos, Rusia, Europa e Irán han sido las principales dianas de su alocución. También ha instado a los suyos a atacar las embajadas y consulados de Turquía -tildado de secular- por el mundo, según SITE. «Destruid sus vehículos, atacadles (...) en sus refugios para que puedan saborear parte de vuestra desgracia y no penséis en huir», ha dicho, según la agencia Reuters, sobre la lucha que libran los yihadistas en Tel Afar, punto de paso de las fuerzas iraquíes y kurdas en su ofensiva hacia Mosul. «En un discurso tedioso y carente de contenido novedoso, Estado Islamico presenta al sucesor de al-Adnani como portavoz, Abu al Hassan al Muhajir», comenta en Twitter el analista especializado Sergio Altuna. «Su voz es bastante conocida para quienes están acostumbrados a seguir los vídeos de Daesh», apostilla el especialista frances en yihadismo Romain Caillet. Sin embargo, la presentación que ha hecho el grupo yihadista de su nuevo portavoz no alcanza el estatus del fallecido «Goebbels» del califato, que murió el pasado agosto tras un ataque de la coalición liderada por Estados Unidos. La figura de Adnani, de los pocos líderes sirios en la cúpula de Daesh, sobrepasaba con creces la de voz oficial del grupo yihadista. Taha Sobhi Falaha, su verdadero nombre, era pieza clave de la nueva estrategia de Daesh al liderar los «servicios secretos» Emni para enviar y preparar a «soldados del califato» a Occidente con los que sembrar la sensación de que el terror no tendrá descanso.
  • El presidente no quiere el adelanto de elecciones que piden los populistasMatteo Renzi seguirá en su cargo hasta que se apruebe la ley de presupuestos en el Senado en los próximos días. Un aplazamiento de la dimisión como primer ministro que había anunciado un día antes, pero que aceptó después de que así se lo pidiera el presidente de la República, Sergio Mattarella, y que justificó por «sentido de la responsabilidad». «Mi dimisión será inmediatamente después de ese paso parlamentario», informó Renzi en la breve reunión del Consejo de Ministros que mantuvo ayer en Palacio Chigi. A continuación se dirigió al Quirinal, residencia del jefe del Estado, con quien ya había estado en contacto previamente. El encuentro entre Mattarella y Renzi es solo un primer paso en la actual y enrevesada crisis. El jefe del Estado será el árbitro en una situación que no tiene precedentes en Italia. Mattarella, político respetado y exmagistrado del Constitucional, intenta evitar el riesgo de un salto en el vacío y que se abra un periodo de inestabilidad en Italia, con repercusiones en Europa. El presidente no quiere que Italia vaya de inmediato a las elecciones, como desean las fuerzas populistas, en un clima que aún está envenenado y en el que deben cerrarse muchas heridas. El presidente dejó ayer claro que la democracia italia es solida y transmitió un mensaje de calma a los mercados De ahí que, en un primer coloquio informal que tuvo en la mañana con Renzi, el presidente pidiera al exalcalde de Florencia que permanezca en el palacio Chigi para asegurar la aprobación de la ley de presupuestos en el Senado. Su deseo es congelar brevemente la crisis. «Hay compromisos y plazos que las instituciones tendrán que cumplir por respeto institucional», comunicó a Renzi el jefe del Estado. Sergio Mattarella ha querido dejar claros dos puntos. Primero, la democracia italiana es sólida; y para ello intentó dar garantías a quienes temen que en Italia se instale la inestabilidad y el caos. Segundo, se hará todo lo posible por calmar a los mercados, y para ello dejó en claro que no desea elecciones inmediatas. Compromisos Los compromisos que se deben cumplir y a los que el presidente hizo referencia son dos: el 31 de diciembre, como muy tarde, tendrá que ser aprobada la ley de presupuestos; y antes de celebrar nuevos comicios se tendrá que volver a reformar la ley electoral. La facultad de sugerir el nombre de un sucesor le corresopnde a Renzi, el presidente lo consultará con el resto de fuerzas políticas El presidente ha sondeado a Renzi para ver si, como declaró, no tiene ninguna intención de volver al Parlamento para comprobar si goza de la confianza de las cámaras y ejercer de primer ministro durante un periodo adicional. En principio se descarta esta posibilidad, porque la derrota que sufrió el primer ministro en el referéndum fue humillante, muy superior a la que pronostican los sondeos, lo que deja muy poca capacidad de maniobra a Renzi. El segundo paso del presidente ha sido hablar de los posibles sucesores en la jefatura del Gobierno. La facultad de sugerir un nombre le corresponde a Matteo Renzi, en razón de su cargo de secretario del Partido Democrático, que goza de mayoría parlamentaria (es muy amplia en la Cámara de diputados y controla el Senado, en aliaza con el Nuevo Centro Derecha (NCD) del ministro del Interior, Angelino Alfano. El presidente no es partidario de un gobierno técnico, pues Italia recuerda aún el de Mario Monti, que sustituyó a Silvio Berlusconi y acabó sus días con mucha más pena que gloria. Matarella se inclina por un gobierno político y los nombres sugeridos por Renzi los consultará con los partidos, una vez que la dimisión del líder del PD se formalice. La situación para el presidente es muy complicada, porque, si bien el resultado de las urnas es muy claro, la situación no tiene precedentes: existe una importante fuerza política que ha perdido la consulta, pero que tiene mayoría en el Parlamento y debería controlar el Gobierno. Enfrente están los vencedores de la consulta, pero que son incapaces de presentar una alternativa de gobierno. Por eso, estos partidos, fundamentalmente el Movimiento del cómico Beppe Grillo y la Liga Norte exigen con fuerza a Mattarella la disolución del Parlamento y la convocatoria inmediata de elecciones, medida que es prerrogativa del presidente de la república. Prueba de fuego Dentro del PD se ha desatado un ajuste de cuentas tras la derrota de Renzi Esta crisis representa para Mattarella su primera prueba de fuego. En este rompecabezas solo hay una certeza: ningún Ejecutivo se podrá formar sin la contribución decisiva del Partido Democrático. El problema es también dentro del PD se ha desatado un ajuste de cuentas tras la derrota. El propio Renzi ha reiterado a sus más estrechos colaboradores su amargura por el comportamiento de la corriente de izquierdas del partido: «No creía que me pudieran odiar tanto». Ha sido un odio «destilado, purísimo», dijo en referencia sobre todo a los exsecretarios del PD Pier Luigi Bersani y Massimo D’Alema. Lo que motiva que los halcones del partido, los más próximos a Renzi, le hagan esta sugerencia: Poco importan Bersani y compañía. Hay que ir a elecciones y dejarlos fuera de las listas electorales. Renzi -es el razonamiento de estos colaboradores- ha logrado más del 40 por 100 de los votos en el referéndum. Son todos votos suyos. Hagamos un gobierno de tres meses y después vayamos a elecciones sin los adversarios internos. No se ha visto nunca que una parte del partido haga campaña contra su líder. La otra gran preocupación del presidente de la República es evitar que se debilite aún más la imagen internacional de Italia, muy dañada con este referéndum. Italia ha recibido en estos momentos la comprensión de la Unión Europea, pero Bruselas no puede hacer la vista gorda ante las cuentas de las finanzas italianas. La UE exige un recorte de unos 5.000 millones de euros, lo que hará más complicada la aprobación de la ley de presupuestos. Además, desde el punto de vista social, el país se despierta tras el referéndum con dos evidencias: la rabia de los ciudadanos por la crisis es muy superior a lo que se creía; y Renzi no ha perdido todas su cartas si se tiene en cuenta que esta vez ha batallado contra todos. Pier Carlo Padoan y Pietro GrassoLos favoritos a la sucesión: Pier Carlo Padoan (Roma, 1950) es un economista de prestigio y con demostrada vocación europeísta. Fue profesor de Economía en la Sapienza de Roma. Ministro de Economía y Finanzas desde febrero 2014. Director del Fondo Monetario Internacional por Italia y vicesecretario general de la OCDE. Matteo Renzi lo incorporó a su gabinete, en el que había demasiada juventud e inexperiencia, para dar imagen de responsabilidad y madurez a los mercados y a las cancillerías europeas. Pietro Grasso (Licata, Sicilia, 1945), exmagistrado y presidente del Senado desde marzo de 2013. Adquirió protagonismo como juez en el maxiproceso a Cosa Nostra (febrero 1986-diciembre 1987), en el que hubo 475 imputados. Mantuvo una estrecha colaboración con los magistrados Falcone y Borsellino. Ocupó el cargo de fiscal nacional antimafia entre 2005 y 2012. Como magistrado tuvo una próxima relación con el presidente Sergio Mattarella, tras el asesinato de su hermano Piersanti por la mafia.
  • Manuel Valls anuncia su candidatura a las presidenciales de Francia en 2017Tras presentar su dimisión como primer ministro de François Hollande, que deberá realizar una «remodelación» técnica de su gobierno antes del próximo consejo de ministros, el miércoles día 7, Manuel Valls ha anunciado este lunes su candidatura a la elección del candidato socialista a la elección presidencial, en unas elecciones primarias convocadas para el 22 y 29 de enero próximos. Valls dio a su candidatura una cierta solemnidad, dirigiéndose a toda Francia desde la alcaldía de Évry (Essonne, en la periferia sur de París), su primer bastión electoral, como alcalde, entre 2001 y 2012. Acompañado de su madre, segunda esposa y los hijos de su primer matrimonio, Valls, presentó su candidatura a la candidatura socialista en unos términos de grandilocuencia que rozaban en cada frase el mesianismo del presunto «héroe carismático». Je suis candidat à la présidence de la République. MV— Manuel Valls (@manuelvalls) 5 de diciembre de 2016 Valls presentó su candidatura a la candidatura socialista en los términos de un hombre providencial cuyo destino personal esta llamado a salvar a las izquierdas, salvar el socialismo y salvar a Francia, al frente de una socialdemocracia por unir. Valls -nacido en Barcelona, hijo de un gran pintor catalán- se considera el elegido para dar a su patria de adopción un nuevo destino y grandeza en el nuevo y turbulento orden internacional. Antes de poder acometer tan mesiánica ambición, Valls deberá recorrer un pedregoso vía crucis. Un «socialista de derechas» Valls ya fue candidato a la candidatura socialista a la elección presidencial en la primaria socialista el otoño de 2011: solo consiguió entonces el 5,6 % de los votos. Han pasado cinco años. Valls comenzó subiendo mucho en los sondeos de opinión, hasta convertirse, durante algún tiempo, en el político más popular de Francia, muy estimado por las clases medias y la opinión pública conservadora. Dos años como ministro del Interior (2012 - 2014) y cuatro años como primer ministro de Hollande, desde 2014 hasta hoy, terminaron por hundirlo relativamente en los sondeos. Y, sobre todo, lo han convertido en el «corresponsable» del fracaso del mandato presidencial de Hollande. Para ganar su primera batalla, las primarias socialistas del 22 y 29 de enero próximos, Valls tendrá que «reconstruir» su imagen de «socialista de derechas» para presentarse como el mejor candidato de los distintos socialismos enfrentados, para poder aspirar, más tarde, a conquistar una imagen de «federador de todas las izquierdas». Valls tiene cincuenta días cortos para convencer y ganar el apoyo de familias socialistas insensibles y hostiles, hasta ahora, a sus proyectos e imagen personal de «social liberal», «socialdemócrata» o «socialista de derechas», que sus adversarios socialistas le lanzan a la cara con ánimo asesino. Montebourg y Hamon A la espera de posibles nuevas candidaturas al liderazgo socialista, Valls tiene dos rivales muy correosos: Arnaud Montebourg, ex ministro de Economía, y Benoît-Hamon, ex ministro de Educación. Montebourg es un socialista nacionalista de estricta obediencia: insensible a la disciplina de la zona euro, partidario del proteccionismo nacional, defensor a ultranza del «producir y consumir francés». Se hizo célebre fotografiándose con camisetas tricolores (azul, blanco y rojo, los colores de la bandera nacional). Tiene un verbo asesino y aspiraciones de gran tribuno bonapartista. Benoît-Hamon es un enemigo mucho menos temible. Pero defiende una línea agresivamente anti Valls: «Cualquier cosa, menos el primer ministro que ha puesto en práctica la política neoliberal de Hollande». Hay una parte significativa de diputados socialistas sensibles a la «guerra de guerrillas» contra Valls, que cuenta con el apoyo de varios «elefantes» del PS (socialistas históricos, más o menos camaleónicos), como Jean-Yves Le Drian, ministro de la Defensa, y Michel Sapin, ministro de Economía. Ante el vía crucis que comienza con el anuncio de su candidatura a las primarias socialistas, Valls cuenta con el favor positivo del «voto legitimista»: presentarse como el «mejor» candidato de la izquierda. Con un riesgo muy grave: ser percibido como el «heredero» de un presidente hundido y fracasado. No es evidente que Valls tenga ganada esa primera batalla. Tiene muchos y peligrosos enemigos dentro del PS. Si ganase esa primera batalla, comenzaría la larga marcha maratón hacia la primera vuelta de las próximas presidenciales, con unos obstáculos que se llaman: Emmanuel Macron, Jean-Luc Mélenchon, Marine Le Pen y François Fillon. Macron, un «socialista» atípico Macron es el primero y más íntimo enemigo de Valls desde que Hollande decidió nombrar al primero ministro de Economía del gobierno dirigido por el segundo, el 2014. Desde hace dos años, Macron y Valls han defendido la misma línea política: un «socialismo reformista», un «social reformismo» emparentado con la socialdemocracia, muy alejados, ambos, de las distintas ortodoxia de las distintas izquierdas socialistas, comunistas u otras. Conscientes que ambos se dirigen al mismo electorado nacional, Macron prefirió dimitir para anunciar su candidatura a la presidencia, por libre, el mes de septiembre pasado. Al frente de un minúsculo micro partido apenas testimonial, Macron aspira a convertirse en “alternativa” a “todas las derechas”, con un programa de centro izquierda. Puede “robar” muchos votos. A la izquierda tradicional, Jean-Luc Mélenchon, es el candidato oficial del PCF y el Frente de Izquierdas (FdL), con un programa de izquierda tradicionalista, hostil a la zona euro, agresivamente hostil contra Hollande y Valls. Aspira a «desbordar» al PS por su izquierda. Antiguo senador y ministro socialista de François Mitterrand y Lionel Jospin, Mélenchon es el tribuno más brillante y truculento de las izquierdas francesas. Un rival temible en cualquier estudio de radio y tv. Aspira a tener más votos que cualquier candidato socialista en la primera vuelta de las próximas presidenciales. Marine Le Pen y François Fillon, inalcanzables Si Valls consiguiese salvar los obstáculos de su propio partido, Macron y Mélenchon, tendría que enfrentarse a rivales de otra envergadura: Marine Le Pen (candidata del Frente Nacional, FN, extrema derecha) y François Fillon (candidato de Los Republicanos, LR, derecha). Marine Le Pen es la gran favorita de la primera vuelta de las presidenciales, a finales de abril, desde hace más de un año. Cuenta con una base electoral muy sólida. La extrema derecha fue el partido más votado en las europeas del 2014 y las regionales de 2015. Del 30 al 35 % de los obreros franceses votan a su partido desde hace más de una década. Tras eliminar a Nicolas Sarkozy y Alain Juppé en las recientes elecciones primarias de la derecha y el centro, François Fillon se ha instalado automáticamente en el podio del candidato favorito en todos los sondeos, como posible presidente de Francia. Al día de hoy, todos los sondeos son unánimes: la pareja Fillon - Le Pen «barrerá» a cualquier candidato socialista en la primera vuelta de la próxima elección presidencial, Valls incluido. ¿Pueden cambiar radicalmente las previsibles e intenciones de voto? Valls tiene una palmaria ambición mesiánica.
  • Bernard Cazeneuve, el nuevo hombre fuerte y posible primer ministro de HollandeEl ministro del Interior Bernard Cazeneuve (53 años) será el nuevo hombre fuerte y posible primer ministro del gobierno de François Hollande tras la dimisión de Manuel Valls. Cazeneuve quizá sea el político francés más elegante a la manera más tradicional: zapatos de fabricación inglesa, corbatas intachables, luciendo llamativos pañuelos en las chaquetas de corte más clásico, abrigos Chester que pueden lucir con brillo muy propio en las fiestas y hoteles más «encopetados». Tras ese «look» de burgués algo más que muy acomodado, Cazeneuve es un socialista clásico, de familia socialista, tendencias jacobinas, partidario de un socialismo «bien entendido», sensible al lirismo tradicionalista, alejadísimo de la «chusma» de movimientos rupturistas radicales. Durante un largo año de crisis y atentados terroristas, él ha aplicado con rigor marcial, como ministro del Interior, la política de Hollade que se resume con esta frase: «La calle es mía». En tiempos de crisis y purgatorio, político y personal, camino del Gólgota del fin más patético de una carrera política francesa, desde hace décadas, Cazeneuve ofrece a Hollande unas «garantías» excepcionales: controla los servicios de seguridad e «inteligencia» (tan esenciales para un presidente con varias vidas paralelas, no solo políticas); controla el impresionante despliegue de las fuerzas del seguridad del Estado, durante un estado de excepción, que debe prolongarse, cuando menos, hasta la próxima elección presidencial; y, muy importante, controla la organización estatal de las próximas elecciones, durante un periódico político previsiblemente tormentoso. Bernard Cazeneuve es un hombre capaz de destilar horrores en los más selectos salones, no solo diplomáticos, con la sonrisa del señor elegante que siempre ha lucido en los salones socialistas de la más intachable izquierda caviar. A su lado, Hollande parece un señor de pueblo vestido con traje de dominguero. Pero nadie duda de su fidelidad escrupulosa hacia un jefe del Estado bien necesitado de una guardia pretoriana devota y sin ilusiones, con lustre propio.
  • Sudáfrica ya se atreve a criticar a MandelaSe cumplen tres años de la muerte de Nelson Mandela, el hombre que lideró el camino de la democracia en Sudáfrica, y en su país se advierte que cada vez más ciudadanos cuestionan algunos de los compromisos de Mandela, acusado por algunos de haber vendido a su gente con el fin de conseguir la paz racial. Este discurso, marginal hasta hace muy poco, toma fuerza en las universidades y entre la población más joven, y, pese a ser aún minoritario, ocupa cada vez más espacio en la esfera pública. Lo hace inflamado por las protestas estudiantiles a favor de una educación superior gratuita y por la irrupción de los Combatientes por la Libertad Económica (CLE), un partido revolucionario que aboga por despojar a los blancos de sus tierras, y que con tres años de vida se ha convertido en la tercera fuerza del país. «Hay un cambio generacional en la manera en que la gente ve a Mandela», dice a Efe Malaika wa Azania, de 25 años, una de las intelectuales sudafricanas jóvenes más influyentes y también más críticas con el expresidente y premio Nobel de la Paz, fallecido el 5 de diciembre de 2013. «Bajo su presidencia, el Gobierno de Sudáfrica no fue especialmente progresista, y pasó de una forma de socialdemocracia al neoliberalismo. Su administración no abordó cuestiones como la de la tierra, y se centró demasiado en la reconciliación a costa de la justicia», añade Wa Azania. Protestas violentas en la universidad Las mismas ideas dominan el debate en las universidades, que se vieron sacudidas en octubre por una ola de protestas violentas sin precedentes en la que cientos de alumnos exigieron educación gratuita y la «descolonización» de los centros. «Lo único que el Gobierno democrático tomó de manos del apartheid fue el poder político. El poder económico no cambió de manos», señala a Efe David Manabile, secretario general del Consejo de Estudiantes de la Universidad de Wits (Johannesburgo) y una de las caras más visibles de las protestas. Manabile se declara simpatizante de Mandela, pero al igual que el estudiante de Ciencias Políticas Thato Mokoena, espera que sus sucesores en el CNA lleven un paso más allá la transición democrática con la adopción de medidas más contundentes que acaben con «la marginalización de la población negra». «A mucha gente en la universidad no les gusta Mandela. Una de las razones es que no aplicó el socialismo en este país. Hay gente que cree que no trajo ningún cambio», señala Mokoena, que, no obstante, no comparte este juicio. Le acusan de traicionar a la «revolución» Esta decepción puede verse también en el seno de los CLE, cuyo líder, el joven populista Julius Malema, que ha acusado a Mandela de traicionar a la «revolución» y tiene un discurso radicalmente opuesto al suyo, con constantes amenazas a la población blanca y ataques a la supuesta hipocresía del CNA. En 2014, un año después de su fundación, el CLE obtuvo más de 6 por ciento de los votos en las elecciones generales, y mejoró este resultado en las municipales de agosto, en las que obtuvo más de un 8 por ciento, lo que le convirtió en pieza clave para sacar al CNA de importantes alcaldías. Una de las razones del desencanto con la democracia liberal que propugnaba Madiba hay que buscarlas en la falta de liderazgo del Gobierno del partido de Mandela, el Congreso Nacional Africano (CNA), que con el presidente Jacob Zuma al mando se ha caracterizado por la corrupción y la destrucción de empleo. Así lo ven muchos analistas, pero críticos de Mandela como Wa Azania discrepan: culpan al sistema capitalista implantado en 1994 y declaran muerta la vía de transformación gradual de la sociedad que tomó Sudáfrica. «El CNA debe salir del poder, y ser sustituido por una coalición de organizaciones panafricanistas, de orientación socialista», declara la escritora, que ve en experiencias como el Gobierno de Lula en Brasil un ejemplo inspirador. Tanto Wa Azania como Mokoena reconocen el fracaso de políticas de nacionalización en Zimbabue y otros países de la zona, pero achacan el colapso de estas economías a la presión de las «potencias internacionales».
  • Fuerzas progubernamentales libias apuran los últimos días de Daesh en SirteCon salvas de disparos al aire y gritos de júbilo en el paseo marítimo de Sirte, los milicianos de las fuerzas afines al Gobierno de Unidad libio (GNA) celebraron la ruptura del cerco yihadista en los últimos bloques de viviendas del centro de la ciudad, donde desde las últimas semanas se atrincheraba bajo su bandera negra un puñado de yihadistas de Daesh. «Hemos roto completamente la resistencia del Daesh. Nuestras fuerzas se enfrentan a los del ISIS en su último bastión. Decenas se han rendido», anunció Al Bunyan Al Marsus, coalición de milicias –la mayoría de la vecina ciudad de Misrata- que ha llevado la ofensiva. Sin embargo, la antigua capital de la sucursal libia del grupo terrorista «todavía no ha sido completamente liberada», informó por teléfono a ABC uno de los portavoces de la coalición, Reda Issa. Las últimas operaciones de rastreo de un área de apenas diez casas, además de la «limpieza» de una docena de túneles en el barrio Al Giza Al Bahariya, el último reducto que se mantenía en manos de Daesh, podría tomar todavía «un par de días, quizá menos». Los avances de las milicias afines al GNA se habían visto entorpecidos en los últimos meses, según explica Issa, por «violentos combates callejeros» y bombas trampa, atentados suicidas, minas en las calles y francotiradores apostados en los tejados. En una estrategia replicada por el grupo en Mosul, los del Daesh en Sirte habían tejido una extensa red de túneles que les permitía atacar por sorpresa y desde la retaguardia a las fuerzas que avanzaban, milímetro a milímetro, sobre la que una vez fue el feudo de Gadafi. En la última semana, los intentos del Daesh se volvieron más desesperados: según relatan los de Al Bunyan Al Marsus, una mujer habría fingido entregarse, de la mano de un niño, para después inmolarse, matando a 4 milicianos. Finalmente en las últimas horas, los de Misrata lograron romper el cerco y hacerse con el control casi total de la ciudad costera. «La batalla por Sirte ha acabado. El Daesh ha sido vencido», señaló otro portavoz a la cadena local Libyan Channel. Libya: Footage showing large gathering of Bonyan al-Marsous forces and celebratory gunfire in Sirte pic.twitter.com/dVXrZ2P1hr— MENASTREAM (@MENASTREAM) 5 de diciembre de 2016Con la toma del barrio de Al Bahariya, las milicias afines al GNA apuran los últimos días de la operación por la liberación de Sirte, que se ha cobrado las vidas de más de 700 milicianos –una heterogénea mezcla de jóvenes voluntarios y exsoldados reciclados–, según estimaciones a partir de las cifras ofrecidas por los hospitales locales. Antes de la ofensiva, los servicios de inteligencia europeos calculaban que en Sirte, una ciudad de cerca de 80.000 habitantes bajo control de Daesh desde principios de 2015, se atrincheraban cerca de 5.000 yihadistas, algunos de los cuales lograron huir antes del cerco a la ciudad. La operación, anunciada el 12 de mayo por el Gobierno de Unidad Nacional (GNA) auspiciado por las Naciones Unidas, se ha prolongado durante casi siete meses. Pese a un vertiginoso comienzo, cuando las milicias de Al Bunyan Al Marsus tomaron en apenas dos días el puerto de la ciudad frente al Mediterráneo, la batalla se atascó sin apenas avances hasta que, el primero de agosto, Estados Unidos comenzó sus ataques aéreos «a petición del GNA» sobre posiciones del Daesh. El pasado sábado, EE.UU. organizó 14 bombardeos, alcanzando un total de 492 desde el comienzo de la operación, según confirmó a ABC el mando estadounidense para África (AFRICOM). La victoria sobre Sirte representará un duro golpe para la hidra yihadista del autodenominado Estado Islámico, que también enfrenta pérdidas en Mosul y Siria. Hace apenas unos meses, al comienzo de la operación iraquí por la reconquista de Mosul, el «califa» del Daesh, Abu Bakr Al-Bagdadi, instó a combatientes extranjeros que, si no podían unirse al grupo en Irak o Siria, dirigieran sus pasos a Libia, en un intento de la propaganda yihadista de ofrecer una imagen de resistencia en el país norteafricano. Sin embargo, advierten analistas en Seguridad consultados por este periódico, la caída de Daesh en Sirte no significa el fin del grupo en el país, que se enfrenta además a otros terroristas con distintas etiquetas, incluida la versión local de Al Qaeda. Pese a que el autodenominado Estado Islámico habría perdido el control de una de sus «provincias», con su sharía de manos cortadas, «espías» ahorcados y niqabs obligatorios que grupos proderechos humanos como HRW han documentado que el grupo impuso en Sirte, la porosidad de las fronteras y el caos tras la caída del dictador Muamar Gadafi ha facilitado el trasbordo de yihadistas hacia el sur del país, el Sahel y especialmente Mali. «Existe además la amenaza de la conexión con Boko Haram», advirtió en octubre a ABC el exministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo. La victoria de las milicias progubernamentales en Sirte llega en un momento en el que la aceptación del Gobierno de Unidad Nacional libio, presidido por Fayez al Serraj, está más en cuestión que nunca ante su incapacidad de ofrecer seguridad o atajar la crisis económica del país. En el este, el gobierno rival de la Cámara de Representantes en Tobruk (HoR) se ha negado a plegar su apoyo al GNA, mientras que el Gobierno islamista –no reconocido internacionalmente– del Congreso Nacional General (GNC) rivaliza con el GNA por el control de Trípoli. Las milicias de Misrata, aunque afines al GNA, tienen también sus propios intereses contra el «Ejército Nacional Libio» (LNA), con el mariscal Khalifa Haftar al mando.
  • Europa lanza un mensaje tranquilizador tras la victoria del «no» en el referéndum de ItaliaEl presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ha asegurado este lunes que la victoria del «no» en el referéndum sobre la reforma constitucional en Italia no cambia la situación de la economía del país transalpino ni la situación de los bancos italianos, por lo que ha instado a esperar a que se culmine con el proceso político que se abre tras la dimisión del primer ministro Matteo Renzi. «No cambia realmente la situación económica de Italia ni de los bancos italianos. Los problemas que tenemos hoy son los problemas que teníamos ayer y todavía hay que solucionarlos. Y ese proceso continúa según tengo entendido. Esperemos al resultado del proceso político», ha expresado en declaraciones a los medios a su llegada a le reunión de ministros de Finanzas de la zona euro. En este sentido, el holandés ha apuntado que todavía hay que conocer las «consecuencias políticas» de un referéndum que se basaba en una «decisión política concreta». En cualquier caso, Dijsselbloem ha subrayado que la italiana es una economía «fuerte», una «de las más grandes de de la eurozona» y cuenta con «fuertes instituciones». De esta forma ha asegurado que es «demasiado pronto» para hacer juicios sobre los efectos del reféndum sobre la estabilidad financiera de la zona euro. En la misma línea, preguntado por la posibilidad de que tenga que actuar Banco Central Europeo (BCE), Dijsselbloem ha defendido que la reacción de los mercados «bastante calmada». «Si esta es la reacción del mercado, no parece que requiera pasos de emergencia», ha sentenciado el socialdemócrata holandés. Las palabras de De Guindos Por su partes, el ministro de Economía español, Luis de Guindos, ha asegurado este viernes que el referéndum en Italia es una cuestión interna que no afecta a la eurozona y ha destacado que su impacto en el mercado ha sido reducido. «Ha sido un referéndum sobre una cuestión interna italiana, la reforma constitucional italiana, que no tiene relación con la modificación de la eurozona, ni de la Unión Europea», dicho De Guindos preguntado por la cuestión a su llegada a la reunión del Eurogrupo. De Guindos ha subrayado además que el impacto en los mercados tras la noticia ha sido «muy reducido», dado que ya descontaban el resultado. El ministro ha emplazado a esperar a conocer los próximos pasos del gobierno italiano, ya que Roma aún no ha anunciado si convocará nuevas elecciones o formará un gobierno técnico tras el anuncio de la dimisión de Renzi. «Veremos lo que pasa en los próximos días, las decisiones que se van tomando desde el Gobierno italiano y qué es lo que decide el presidente de la República» italiana, Sergio Mattarella, ha afirmado de Guindos, quien incidió en el «respeto» a la decisión de los italianos. La reacción de Alemania El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble, también ha querido sumarse a los mensajes tranquilizadores y ha asegurado que no hay ningún motivo para hablar de una crisis del euro. «No hay ninguna razón para hablar de una crisis del euro», ha afirmado Schäuble a su llegada a la reunión del Eurogrupo que se celebra este viernes en Bruselas, y ha recalcado que la reacción de los mercados ha sido calmada. Schäuble ha dicho haber hablado con su colega italiano, Pier Carlo Padoan, quien se ha ausentado del encuentro del Eurogrupo por la situación política en su país, y ha destacado que las autoridades transalpinas «saben que no es una situación fácil». En opinión del ministro germano, «Italia necesita urgentemente un gobierno capaz de actuar», tras lo que ha añadido que espera que el curso de las reformas continúe en el país. Preguntado por si la banca italiana tendrá que recurrir a un rescate financiero de sus socios de la eurozona, Schäuble ha señaló que la «situación en Italia está en calma». «Ha habido un referéndum sobre la Constitución, el primer ministro ha anunciado su dimisión y veremos qué pasa», ha declarado, tras lo que ha pedido observar la situación con «serenidad». «Así son los procesos democráticos en los Estados miembros, hay que respetar la decisión de los italianos», ha añadido. «Italia debe continuar política y económicamente el camino recorrido consecuentemente en los últimos tres años por el primer ministro Renzi y eso lo saben los responsables en Italia», ha insistido. Sobre si prevé una larga fase de inestabilidad en el país, Schäuble ha señalado que «los italianos tienen mucha experiencia con este tipo de situaciones». «Por eso no temo nada, sino que asumo que los responsables harán lo que deben hacer y les apoyaremos» en ello, ha aseverado. También ha mostrado su «alivio» por la victoria en las presidenciales de ayer en Austria del candidato verde, Alexander Van der Bellen, sobre el aspirante ultraderechista y eurocrítico, Norbert Hofer. No obstante, ha señalado que no hay que olvidar la cantidad de votos que ha recibido el candidato de la derecha populista.
  • Trump nombra a Ben Carson secretario de ViviendaEl presidente electo, Donald Trump, ha designado este lunes al doctor Ben Carson como secretario del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD). «Estoy honrado de aceptar la oportunidad de servir a nuestro país en la Administración Trump», ha indicado Carson en un comunicado. Carson fue uno de los rivales de Trump en las primarias republicanas y de hecho en un primer momento era aparentemente el único capaz de plantarle cara, pero finalmente se desinfló y se retiró de la contienda. El conocido neurocirujano había señalado anteriormente, tras la victoria de Trump en las presidenciales, que era poco probable que entrara a formar parte de su Administración.
  • El primer ministro japonés visitará Pearl Harbor a finales de diciembreEl primer ministro nipón, Shinzo Abe, ha anunciado este lunes que visitará la base de Pearl Habor junto el presidente estadounidense, Barak Obama, durante una visita a Hawaii, Estados Unidos, el 26 y 27 de diciembre. El anuncio llega la misma semana en la que se celebra el 75 aniversario del ataque japonés, el 7 de diciembre de 1941, a la estación naval y militar estadounidense, que dejó más de 3.500 muertos y que motivó la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. «Quiero utilizar esta oportunidad para mostrar mi respecto a las víctimas. Debe ser una nuestra de la reconciliación entre Japón y Estados Unidos. Nuestra alianza es muy importante y una esperanza para el mundo actual», ha explicado el político japonés. La visita de Abe será la primera de un primer ministro nipón en activo a esta base naval y llega después de que su mujer, Akie, hiciera allí un ofrenda de flores el pasado agosto. El pasado mayo, Obama hizo historia al convertirse en el primer presidente de Estados Unidos en ejercicio en visitar la ciudad nipona de Hiroshima, sobre la que hace 71 años las tropas estadounidenses lanzaron una bomba nuclear que mató a 140.000 personas durante la Segunda Guerra Mundial. «La visita de Obama a Hiroshima y su mensaje de que hay que conseguir un mundo sin armas nucleares llegó la corazón de muchos japoneses», ha señalado Abe. En este sentido, el primer ministro nipón explicó que durante los últimos cuatro años ha desarrollado con Obama «una relación para promover la paz y la prosperidad en la región de Asia Pacífico».
  • Manuel Valls, el precandidato de izquierda a la Presidencia de Francia que rechaza el socialismoCorría abril de 1982, la izquierda francesa vivía sus años dorados y un joven «militante socialista», con pinta de adolescente, intervenía en un programa de la televisión para explicar el impacto del paro sobre la juventud. El jersey de rombos, la camisa y algunos lapsus, quizá fruto del nerviosismo, no permitían imaginar en él al futuro primer ministro. Manuel seguía siendo Manuel, y no Valls; seguía siendo, en definitiva, el hijo de un pintor catalán y una mujer suiza; el muchacho «reservado, autoritario y ambicioso» que «leía enormemente», según su hermana Giovanna; el admirador del socialista de centro Michel Rocard; y el estudiante de Historia al que nunca había tentado la revolución. Este lunes, más de tres décadas después, ese chico, ya convertido en Manuel Valls (Barcelona, 1962), ha anunciado su candidatura a la Presidencia de Francia en las elecciones que el país galo celebrará el próximo mayo, para las que primero deberá superar las primarias de su partido. Valls lo tendrá difícil. La renuncia de François Hollande a la reelección apenas atenúa la crisis a la que se enfrentan los socialistas, desgastados tras cinco años a las riendas del país. Según los sondeos, la formación está abocada a no pasar a la segunda vuelta de los comicios presidenciales. Una encuesta reciente, de la empresa Elabe, afirma que será el candidato de Los Republicanos, el conservador François Fillon, quien obtendrá las llaves del Elíseo con un 66 por 100 de los votos. Marine Le Pen, la líder de extrema derecha, deberá conformarse con un 34 por 100. Una debacle, la de verse relegados al tercer puesto, que el primer ministro desea evitar a toda costa. «Ante la angustia, la duda y la decepción, ante la idea de que la izquierda no tiene ninguna posibilidad, quiero romper la mecánica que nos conducirá a la derrota», explicó hace una semana. Para lograrlo tendrá que enfrentarse a rivales externos, internos —como el exministro de Economía Emmanuel Macron, que tratará de arrebatarle el voto de centroizquierda— y al desgaste provocado por sus años de gestión. Un «reformista» Inevitablemente ligado al conservadurismo, el pragmatismo y el gusto por mantener el orden, ostentar el cargo de ministro de Interior siempre ha identificado a su titular con esos rasgos. Manuel Valls lo alcanzó en mayo de 2012, cuando el por entonces nuevo presidente, François Hollande, lo designó para el puesto. El joven político ya venía curtido de once años al frente de la alcaldía de Evry, una ciudad de la periferia parisiense con fama de conflictiva. Su nueva ocupación le quedaba como un guante. Con un perfil muy poco izquierdista, Valls siempre ha reivindicado a figuras políticas de centro, con un carácter moderado y poco apegadas a los cambios bruscos. En su despacho, cuentan, cuelga un retrato de Georges Clemenceau; un gesto que equivale a una declaración de intenciones: el que fuera dos veces primer ministro de la Tercera República Francesa consideraba que «la emancipación de los desheredados» debía resultar «de su propio esfuerzo». Una tarea a la que los políticos debían contribuir creando un medio social adecuado, y «cada vez más favorable». Nada, en definitiva, de alborotos o revueltas sociales. «La ideología ha conducido a desastres, pero la izquierda que defiendo guarda un ideal: la emancipación individual. Es pragmática, reformista y republicana», explicaba Valls en octubre de 2014. Avispado, el periodista que le entrevistaba captó el matiz, preguntándole si no debía ser también socialista. «Lo repito: pragmática, reformista y republicana», zanjó el sin embargo miembro del Partido Socialista. Sus declaraciones no resultaban sorprendentes, porque siempre había sido crítico con esa etiqueta política: en 2009, ya propuso cambiar el nombre de su formación, sustituyendo el término «partido» por el más abierto «movimiento», y desterrando para siempre el de «socialismo», un concepto que consideraba «desfasado» y propio «del siglo XIX», por otro que no especificó. El ministro estricto Valls no se aburrió en el cargo. Uno de los momentos más difíciles de su gestión llegó con el llamado «caso Diuedonné», así bautizado por el humorista Dieudonné M'bala M'bala, muy popular en Francia e inventor de un saludo, llamado la «quenelle», consistente en estirar el brazo derecho, recto, hacia abajo. Su parecido con el saludo nazi, unido a las bromas sobre el Holocausto hechas por el cómico y a su vinculación con el político negacionista Robert Faurisson, llevaron al ministro del Interior a emprender una batalla personal en su contra: «Hay que acabar con esta mecánica del odio. Dieudonné es antisemita y racista», afirmó en diciembre de 2013, cuando también expresó su deseo de prohibir sus espectáculos. Lo cierto es que en el pasado ya había mostrado sus sensibilidades por el tema. En 2011, en Estrasburgo, se declaró «ligado de forma eterna a la comunidad judía y a Israel». Como ministro del Interior, Valls también tuvo que hacer frente a la cuestión romaní. Los romaníes, poblaciones gitanas procedentes de la Europa del Este, comenzaron a sufrir deportaciones a sus países de origen durante la Presidencia de Nicolas Sarkozy. En septiembre de 2010, François Hollande criticó la decisión del conservador, que por entonces consideraba «inmoral e ilegal». Su llegada al poder cambió su punto de vista, cuando defendió, en septiembre de 2013, que «solo una minoría» de ellos buscaba la integración. Hollande cerraba así filas con su ministro del Interior, que ya había afirmado que los romaníes tenían «intención de regresar a Bulgaria y Rumanía». La lucha antiterrorista Con un aura de socialista conservador y de hombre de orden, Valls accedió al cargo de primer ministro en marzo de 2014. Desde ese puesto tuvo que lidiar con el que ha sido el principal desafío de su mandato: el terrorismo islamista. En enero de 2015, el asesinato de los dibujantes de la revista satírica «Charlie Hebdo» y el asalto a un supermercado kosher de París iniciaron la oleada de violencia que ha sacudido Francia durante los dos últimos años. Los atentados contra la capital en noviembre de 2015 y contra Niza en julio de 2016 ahondaron la espiral de inseguridad. «Debemos comprender que las primeras víctimas son los musulmanes», afirmó al respecto en septiembre de este año. Poco antes también había señalado que Francia «estaba en guerra contra el terrorismo». Valls, que gozó de la buena consideración de los ciudadanos franceses durante su etapa al frente del Ministerio del Interior, ha sufrido una caída en popularidad provocada por su desgaste como primer mininistro y por su cercanía al presidente François Hollande. Su lucha por conducir a los socialistas a una nueva victoria en las elecciones no será sencilla: primero deberá superar las primarias del Partido Socialista.














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